
Primero la visitaba cuando estaba en un edificio frente a la Plaza de Armas. Había magia. Estrecha, semioscura, con piso de lozas muy usadas, la cual recorría como si fuera un laberinto hasta que descubrí un sillón algo destartalado y me senté. Tal vez por pena no hubo requerimiento. Uno se esos días un joven empleado preguntó si buscaba algo específico y respondí: “Sí, aquí regreso a esos tiempos de mi niñez, cuando llegaba donde mi abuelo paterno trabajaba y al verme exclamaba: “Carijo si es mi nieta” y me presentaba como un trofeo a las personas que en ese momento estaban allí.
Las librerías son para mi lugares sagrados, de encantamiento, a donde llego a sabiendas que me llevaré
algo valioso. Mi abuelo se paraba frente a los estantes y decía: “ven este libro te va a interesar trata de…” porque él explicaba que leía los prólogos de todas las obras para orientar a posibles lectores desinformados, que a su librería nadie podía llegar e irse sin un libro, fuera del género que fuera.
Ese sitio hermoso de la Plaza de Armas donde recordaba a mi abuelo cerró sus puertas y reabrió hace
algunos años en la calle Obispo y es la actual librería Fayad Jamis con vidrieras que anuncian la mercancía,
dos puertas encristaladas y donde -por suerte- siguereinando la ma ia que envuelve a los lugares donde
se venden libros.
Ahí trabajan los mismos jóvenes a quienes cuando llego les digo: “Necesito un libro que me atrape”, ellos
sonríen y conocedores de lo que venden sugieren. Y si les cito un escritor responden con certeza la llegada de tal título o si estará incluido en las ventas de la próxima Feria Internacional. Siempre que les pido
un libro uso la palabra atrapar en recordación a una vecina que si pasaban varios días sin verme gritaba desde su patio: “Carbó, ¿estás viva?”, y al responderle que sí, volvía a la carga y preguntaba: ¿Estás atrapada?, porque sabía que con un libro en las manos nadie me sacaba de casa si no tenía que
trabajar.
Vea también:

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Estimada Ana Laura: Solo digo que me gustó muchísimo como narra sus comentarios que es parte de su vida, lo he leído 2 veces. Gracias.