Comienza noviembre y restan solo dos meses para celebrar el aniversario 68 de la Revolución. Ese horizonte no es un simple momento conmemorativo: es una exigencia de trabajo intenso para impulsar la implementación de las transformaciones económicas y sociales aprobadas.
Cada día cuenta porque lo aprobado debe convertirse en resultados concretos, en mejoras tangibles y en respuestas a las necesidades del pueblo.
Llegar al aniversario con avances reales exige disciplina, control y compromiso colectivo desde ahora, sin postergaciones ni justificaciones.
Para el Partido, desde la organización de base hasta el Comité Central, esa tarea es una prioridad absoluta.
No se trata solo de orientar, sino de acompañar, exigir y verificar que cada transformación se ejecute con rigor y transparencia.
La organización de base es clave para movilizar, explicar y corregir sobre el terreno; el Comité Central debe garantizar dirección y coherencia.
Asumir esta prioridad significa convertir el aniversario 68 en un momento de balance e impulso, demostrando que la unidad y el trabajo sistemático pueden transformar la realidad.
(Tomado del perfil de facebook de Roberto Morales Ojeda)