A 46 años de su fundación, considero que Tribuna de La Habana tiene el desafío de consolidar su estrategia en el proceso de convertirse cada vez más en el medio de información de los capitalinos. Esa sigue siendo una de nuestras premisas, especialmente en un contexto en el que las formas de comunicación y de consumo de información han cambiado profundamente.
Hoy Tribuna representa un bastión informativo en medio de una avalancha de noticias falsas que provienen de diferentes formas de comunicación, especialmente de las redes sociales de Internet. En ese escenario pueden encontrarse los contenidos de Tribuna en sus perfiles institucionales y en la página web, espacios desde los cuales mantenemos nuestra presencia informativa y nuestra relación con los habaneros.
Entre las principales cualidades del periódico destacaría la preparación profesional y la condición humana de las personas que conforman el equipo. Los valores de cada uno de sus integrantes nos permiten enfrentar con inteligencia y voluntad los desafíos que se presentan en los distintos momentos del trabajo en un órgano de prensa que exige una publicación constante de contenidos relacionados tanto con la agenda ciudadana como con la agenda editorial.
Tribuna de La Habana no solo constituye el órgano oficial del Partido en la ciudad. También se consolida como un medio de referencia nacional e internacional gracias al valor profesional de su colectivo, a su capacidad de atemperarse a las nuevas tecnologías y a su esfuerzo por responder a las necesidades informativas de los habaneros.
Es un trabajo intenso que implica una estrategia de crecimiento constante y mantener una actitud creativa. Pero, por encima de todo, los activos más importantes de Tribuna son las personas que están detrás de la producción que ve y lee el público.