La solidaridad internacional con Cuba es más urgente que nunca

Ante el recrudecimiento del bloqueo y el cerco energético, la solidaridad con el pueblo cubano se presenta como un compromiso activo de justicia histórica y defensa de su derecho a decidir su futuro.
Foto: Sheryl Márquez Vega

La solidaridad no es un gesto menor ni un simple adorno discursivo. Hoy, cuando el bloqueo se recrudece, el cerco energético ahoga los hogares y se busca asfixiar a todo un pueblo, la mano tendida desde el exterior se vuelve tan vital como el oxígeno. Se trata de justicia histórica y de coherencia con los principios que han guiado la revolución cubana. Como expresara Fidel en 1971: “nosotros sabemos apreciar y tenemos muchas razones para comprender el valor de la solidaridad, puesto que como revolucionarios nos vimos enfrentados a una tarea ardua y difícil, que fue la de llevar a cabo nuestra Revolución en las puertas mismas del imperio yanki”. Esa geografía hostil no ha cambiado.

La urgencia es ahora, no mañana. La solidaridad internacional debe ser compromiso activo frente a una política de hostilidad que no cesa. En estos tiempos de incertidumbre global, Cuba sigue siendo ese faro de resistencia que nos recuerda que otro mundo es posible. Apoyar a Cuba es defender el derecho de un pueblo a decidir su futuro.

Comente aquí

Este sitio realiza moderación de comentarios. Recuerde ser breve en su planteamiento

Relacionados

Por Autor

La solidaridad internacional con Cuba es más urgente que nunca

Ir al contenido