Foto: ARCHIVO/ACN

Hoy, 17 de febrero, recordamos  el nacimiento del Comandante de la Revolución, Juan Almeida Bosque. Su fidelidad inquebrantable a la Revolución y a Fidel y Raúl quedó demostrada en cada batalla: desde el asalto al Cuartel Moncada, el exilio en México y la travesía del Granma, hasta convertirse en el jefe del heroico III Frente Oriental. Fue esa lealtad sin límites la que lo mantuvo siempre firme, ocupando responsabilidades clave como miembro del Buró Político y Vicepresidente del Consejo de Estado, pero sin perder jamás la sencillez que lo caracterizaba.

En el fragor del combate, cuando la derrota parecía inminente en Alegría de Pío, su voz se alzó para dejar una frase que trasciende generaciones: «¡AQUÍ NO SE RINDE NADIE!». Ese grito de valentía no fue solo un momento de gloria pasada, sino el estandarte de toda una vida de coherencia. La vigencia de su ejemplo se mantiene viva en cada cubano que enfrenta los desafíos cotidianos con el pecho henchido de dignidad, demostrando que, fieles al legado de Almeida, la rendición jamás será una opción.

Pero Almeida también habitaba el arte; su sensibilidad de poeta y compositor nos regaló canciones inolvidables como "La Lupe", mostrando que en un revolucionario caben tanto el fusil como la guitarra. A 99 años de su natalicio, lo recordamos no con nostalgia, sino con la certeza de que, como dijera Fidel, "¡no digamos que Almeida ha muerto! ¡Vive hoy más que nunca!". Su ejemplo nos convoca a seguir construyendo y defendiendo esta Revolución, convencidos de que, como él nos enseñó, la victoria siempre será de los que no se rinden.

(Tomado del perfil en Facebook de Roberto Morales Ojeda)

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