En tiempos de internet muchos «juegan» a ser periodistas y divulgan cuanta noticia pueda contribuir a engrosar sus bolsillos, sin tener en cuenta cuánto de cierto, o no, hay en lo que divulgan. No importa para nada si la noticia es cierta, o una completa mentira, para esas personas no hay necesidad, ni tiempo, de comprobarla.
A ellos solo les interesa ser el primero en situarse en las redes, o dicho de otra forma, «dar el palo periodístico», pero no con el propósito de informar al pueblo, sino con el fin de generar la mayor cantidad de ingresos posibles. Múltiples son los ejemplos que pudiéramos citar, así como las «noticias» inventadas -a no dudar muchas de su propia cosecha- que ellos publican, escudándose en la existencia de «fuentes anónimas, o allegadas», como si ello legitimizara lo escrito, o descrito. Esa es la principal diferencia que existe entre un verdadero periodista, de los que se deben a la verdad, y uno falso con alma de influencers que solo busca rentabilizar con una «noticia cualquiera», creando una falsa nebulosa alrededor de lo que plantean.
El ejemplo más reciente y notorio de esas «noticias» ha sido el supuesto deceso o gravedad del General de Ejército Raúl Castro Ruz, la cual se derrumbó como un castillo de naipes en el momento mismo en que acudió al acto por el aniversario 65 de la Dirección de Seguridad Personal.
A sus 95 años, el líder de la Revolución Cubana caminó con paso firme, se expresó con claridad y recibió, con mano segura, el reconocimiento que el General de Brigada Emir Mesa Corona, jefe de la Dirección de Seguridad Personal, le entregara por ser, junto a Fidel, jefe fundador de ese órgano del Ministerio del Interior. Con ese mismo aplomo y fortaleza felicitó, personalmente, a los cinco fundadores de ese órgano distinguidos durante el acto, demostrando que, como siempre ha dicho, se mantiene firme, con el pie en el estribo.
La especulación, la creación de noticias, ni el ocultar información son herramientas de un verdadero periodista, mucho menos, una política del Estado Cubano. Ejemplos sobran, pero como dice el refrán, para muestra basta con un botón, y que mejor muestra que las tantas veces que esos mismos, «periodistas» anunciaron la muerte de Fidel, y la claridad con que el Estado Cubano, en la voz de Raúl, la dió a conocer en el momento en que realmente ocurrió.
En contraposición a estas actitudes están quienes hacen del periodismo el sacerdocio de la verdad, a ellos llegue la más ferviente de las felicitaciones pues este 8 de septiembre se celebró el Día Internacional del Periodista.
A los que buscan en las redes la última de las noticias, solo recordarles que existen muchos «periodistas digitales» cuyo único propósito es monetizar con los likes de quienes les siguen, sin importarles si es cierto, o no, cuanto en esos espacios publican; de ahí la importancia de siempre consultar los medios oficiales.