Hace 4 meses solicité un despacho con el nuevo primer secretario del Comité Municipal del Partido en Guanabacoa para identificarlo con el Proyecto Comunitario Granjita Feliz.
Ante la demora del despacho, insistí, y me informaron que el compañero se encontraba enfermo y de reposo por prescripción médica. Otras personas que habían solicitado despacho me lo confirmaron.
El día 24 de septiembre, entre los mensajes de respuesta que me enviaron sobre una publicación en Facebook, el compañero Eliodoro me responde por WhatsApp:
«Buenas noches,
Buenas noches, en estos días nos vamos a ver.
Yo le preciso día y hora»
Yo le expliqué que la semana siguiente me sometería a una intervención quirúrgica.
Me operaron y he mantenido reposo, pero nadie me había vuelto a llamar para la entrevista.
Este sábado 31 de octubre, desde mi retiro de convalescencia, escribo por Whatsapp nuevamente al primer secretario, con un mensaje retador, y su respuesta fue: «La demora en el despacho es precisamente porqué sé lo de su operación…Pásame su dirección y voy a verlo». Esta respuesta fue a las 11:49 de la mañana.
Hasta la dirección le dí mal, pero Eliodoro fue a la dirección equivocada y no renunció al encuentro, me llamó sin molestia alguna y finalmente llegó a las 5:04 de la tarde al Patio Feliz Siempre Primavera; algo más de 1 hora de despacho, acompañado de la Dra. Alianna, directora municipal de Salud.
Coversamos ampliamente sobre Granjita Feliz, temas de salud y del Hogar de Ancianos, recorrió el Patio Feliz Siempre Primavera, donde hago reposo, y me recupero en mi estado de convalescencia post operatoria. Eliodoro, Alianna, Lisy como copromotora de Granjita Feliz y yo dialogamos ampliamente y expusimos ideas y criterios unitarios.
Fue una grata sorpresa, una visita afectiva, respetuosa, unitaria. Salvando distancia me recordó a Fidel cuando pasó con Mario Martín Manduca, el 31 de diciembre de 1983, durante la convalescencia del constructor sobreviviente de la invasión a Granada.
La conducta de Eliodoro, el primer secretario del Partido en Guanabacoa, es un acto de humildad, solidaridad y respeto ante mi reclamo del despacho. Su conducta es un ejemplo de actuación de un líder comunista.
Siempre apelo a un concepto de Fidel «el ejemplo crea virtudes, crea espíritu revolucionario», y la actitud de Eliodoro ha sido esa, una actitud revolucionaria y ejemplar. Me desarmó. Es el ejemplo que deben tener los Cuadros.
Gracias amigo por su visita y despacho cumplido.

(Tomado del perfil en Facebook de Luis Dario Martos González)