Los CDR fueron la respuesta del pueblo a las acciones terroristas y subversivas de la contrarrevolución y la CIA

El 28 de septiembre de 1960 en concentración popular, con alrededor un millón de personas, en el antiguo Palacio Presidencial, el máximo líder Fidel Castro denunció ante el mundo las campañas de agresiones, falacias y tergiversación de la verdad sobre Cuba orquestadas por el imperialismo y sicarios a su servicio y se fundan entonces los Comités de Defensa de la Revolución
Foto: Liborio Noval.

La creación de los Comités de Defensa de la Revolución respondió al contexto histórico luego del triunfo de 1959, para hacer frente a las sistemáticas agresiones contra el pueblo cubano.

A partir de entonces se sucedieron cientos de acciones terroristas y de carácter subversivo contra el naciente proceso popular, generalmente organizados por elementos batistianos, contrarrevolucionarios, y agentes de la Central de Inteligencia de los Estados Unidos que patrocinaron y contribuyeron a planificar, y ejecutar, esos actos violentos lesivos a la vida humana, y a la tranquilidad ciudadana.

El 28 de septiembre de 1960 en concentración popular con alrededor un millón de personas, en el área del antiguo Palacio Presidencial, Fidel denunció ante el mundo las campañas de agresiones, falacias y tergiversación de la verdad sobre Cuba orquestadas por el imperialismo y sus lacayos aprovechándose del monopolio de los medios de comunicación y agencias occidentales serviles a Washington.

Durante el acto, enemigos del pueblo hicieron estallar en las proximidades de la concentración petardos para amedrentar a los asistentes, sin imaginar que la reacción inmediata fue de repudio a los sicarios. Miles de ciudadanos que escuchaban el discurso del máximo líder Fidel Castro, entonaron al unísono el himno nacional con exclamaciones de ¡Venceremos!, ante quienes intentaban amedrentar al pueblo.

A partir de ese momento, Fidel anunciaba la creación de un sistema de vigilancia colectiva revolucionaria, y al mismo tiempo declaró: “…Están jugando con el pueblo y no saben todavía quién es el pueblo; están jugando con el pueblo, y no saben todavía la tremenda fuerza revolucionaria que hay en el pueblo…”.

Esa noche, luego de exponer las amenazas de elementos contrarrevolucionarios orientados a formar una quinta columna de apoyo a una agresión imperialista, quedaban fundados los CDR, organización que tuvo un rol importante en neutralizar a elementos subversivos en barrios y comunidades.

Igualmente, el Comandante en Jefe en el trascendente acto hizo alusión a la necesidad de organizar las milicias en todas las regiones y zonas del país, la fuerza popular unida, capaz de desarticular a los terroristas y extremistas donde quiera que intentasen actuar contra los intereses de la población y el país.

Foto: Periódico Granma

Recordó ese día cómo el imperialismo mantiene oprimidos y explotados en su propio territorio a millones de negros, mostró la impresión y acogida recibida en su visita a Harlem, al igual que el impacto que tuvo en encuentro con ciudadanos estadounidenses, hombres de pensamiento libre, escritores, de buena voluntad que mostraron sus simpatías por el proyecto de justicia social enarbolado por la Revolución Cubana.

Más de seis décadas han pasado desde esa significativa fecha, y los Estados Unidos no han cesado en su empeño de destruir el proceso emancipador de la Isla y cual exhibe conquistas del pueblo, antes inimaginables, oportunidades para todos sus ciudadanos por igual ante el acceso a la educación, salud, cultura, deporte, empleo, seguridad social, dignificación de la mujer, y una amplia participación popular en las estructuras políticas, económicas y sociales de la nación.

Hoy Washington, incrementa su perversidad contra el noble pueblo de Cuba, rebasa todo límite de vileza con un genocida bloqueo que obstaculiza servicios básicos, imprescindibles para la vida de los seres humanos.

El asedio contra la Mayor de las Antillas es comercial, económico, financiero, energético y de recursos precisos para el desarrollo de cualquier país, irrespeta leyes internacionales, aplica cerco extraterritorial, sin ética, ni decoro alguno, empleando además su tradicional campaña de mentiras y odio contra toda la población de esta tierra solidaria, hospitalaria y de buena vibra.

A pesar de los años transcurridos y contextos y centurias diferentes, los CDR en la Isla siguen teniendo protagonismo en la batalla contra los delitos, la corrupción, y particularmente frente a los saboteadores, terroristas y violentos que intenten dañar la paz y tranquilidad de los cubanos.

La defensa de la Patria es parte inseparable de los principios fundacionales de esta organización que aglutina a millones de ciudadanos que apostan por la salvaguarda de la convivencia pacífica entre vecinos  de todas las localidades y territorios. La unidad garantiza la paz y soberanía nacional, y ese es uno de los objetivos esenciales de los Comités de Defensa de la Revolución, nacidos en el fragor de la lucha contra los enemigos del pueblo de Cuba.

En audio, fragmento del discurso en la voz de Fidel

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