El Gobierno de la República de Belarús entregó este jueves en La Habana, al Ministerio de Salud Pública (MINSAP) una donación de 30 toneladas de leche en polvo, y casi cuatro toneladas de medicamentos, destinada a apoyar la atención médica en los hospitales pediátricos Universitario y el cardiocentro Wiliam Soler, en el municipio habanero de Boyeros.
Vitali Barchuk, embajador de la República de Belarús en Cuba, durante el acto de entrega del donativo que tuvo por sede el Hospital Pediátrico Universitario Wiliam Soler, dijo que ante la compleja situación que enfrenta Cuba y en cumplimiento de la tradición de ayudar al pueblo cubano, su Gobierno decidió enviar el cargamento humanitario.
Afirmó el orador que la ayuda contribuirá a mejorar la salud y el bienestar de la población, especialmente de los niños, por ser uno de los sectores más vulnerables de la sociedad.

El diplomático de Belarús manifiestó que las entregas realizadas a Cuba durante los últimos años demuestran los fuertes lazos de amistad entre ambos países, establecidos sobre la base del respeto mutuo y el apoyo en plataformas internacionales. «Para Belarús mantenerse al margen ante esta difícil situación no es una opción», enfatizó.
La doctora Tania Margarita Cruz Hernández, viceministra primera de Salud Pública, expresó el agradecimiento del Ministerio y del pueblo cubano por este gesto solidario, que representa no solo un importante aporte material, sino también un símbolo de esperanza y humanidad en medio de las difíciles circunstancias que enfrenta el país.

Cruz Hernández explicó que las restricciones derivadas del bloqueo económico, comercial, financiero y tecnológico de Estados Unidos, agravadas por las medidas de la actual administración norteamericana y el cerco energético, han limitado el acceso a combustibles, tecnologías y recursos indispensables para el funcionamiento de las instituciones hospitalarias.
Estas dificultades afectan la conservación de medicamentos, el empleo de equipos de alta tecnología, la realización de cirugías y la atención en los servicios de emergencia.
En ese contexto, destacó el valor de la donación para mantener la asistencia médica en las instituciones infantiles beneficiadas. Los medicamentos, insumos y alimentos contribuirán al tratamiento de los pacientes y a enfrentar las necesidades de los servicios de Salud.
La viceministra primera de Salud recordó que Cuba y Belarús mantienen una larga historia de amistad y excelentes relaciones, con acuerdos de cooperación en el campo sanitario entre instituciones y agencias regulatorias de ambos países.
Durante la ceremonia de entrega –a la que también asistió Carlos Luis Jorge Méndez, viceministro primero del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de la Isla, Alena Fontane Valdés, directora del Hospital Pediátrico Universitario William Soler, agradeció la ayuda humanitaria y destacó que beneficiará a numerosos niños, tanto por los medicamentos como por el aporte alimentario.

La donación, afirmó, contribuirá de diferentes maneras al tratamiento de los pacientes y constituye una muestra de la continuidad del intercambio y la cooperación entre ambas naciones.

El doctor Eugenio Selman-Houssein Sosa, director del Cardiocentro Pediátrico William Soler, resaltó el valor material y moral del donativo, especialmente en un momento en que Cuba enfrenta las restricciones del recrudecido cerco económico y energético.
Consideró que este aporte constituye una ayuda considerable para los pacientes y trabajadores de ambas instituciones y fortalece la capacidad del país para continuar enfrentando las dificultades.
