Tal vez la respuesta no fue la más agradable al comentario de una madre en la cola del pan, quien cuestionaba la merienda de su niño cuando las clases comenzaran. Y alguien respondió, “lo mismo que usted inventa ahora en casa, lo puede llevar a la escuela, lo que no debe es de-jar de ir, cada tiempo ha tenido sus buenas ,regulares y peores situaciones, pero lo que se aprende perdura toda la vida”.
El ministerio de Educación convocó al inicio del curso escolar este primero de septiembre.
El Saber espera, un educador estará frente al aula de primaria, secundaria, educación especial, entre otras, con lo indispensable para desarrollar sus clases, aun cuando las condiciones sean las más difíciles a desafiar en sus años de labor.
Lo cierto es que todo pasa y cuando sean mayores ya no podrán dar marcha atrás, solo habrá lamentos.
Quien estudia tiene un futuro mejor como ser humano y para la sociedad.
Cuba se levanta este primero de septiembre decidida a seguir enfrentando el recrudecido bloqueo con sus niños en las aulas, con profesores que con imaginación irán venciendo retos y donde por supuesto la ayuda de los padres también será bienvenida como en otros años.
El saber espera, los profesionales, técnicos, trabajadores de oficios, serán los continuadores de esta gran obra social.