El Centro Fidel Castro trabaja en la conservación, investigación y difusión del patrimonio documental relacionado con el líder histórico de la Revolución, mientras incorpora herramientas digitales y la participación de niños y jóvenes en sus propuestas museológicas.
Más de 200 mil personas procedentes de 172 países han visitado el Centro Fidel Castro desde su inauguración, el 25 de noviembre de 2021. La institución, concebida como espacio para el estudio, preservación y difusión del pensamiento y la obra de Fidel, combina fondos documentales, investigación histórica, servicios bibliotecarios y una propuesta museológica apoyada en recursos digitales.
Uno de los espacios dentro de esta institución es la sala «Fidel en el tiempo», que recorre la trayectoria del líder histórico de la Revolución desde su nacimiento en Birán hasta sus últimos años. Pantallas táctiles permiten consultar fotografías y otros materiales relacionados con diferentes etapas de su vida y con acontecimientos de la historia de la Revolución Cubana.
El recorrido incluye objetos personales, documentos y elementos vinculados con distintos momentos históricos. Entre ellos se encuentra uno de los uniformes utilizados por Fidel, así como la guayabera que vistió en la Cumbre de Cartagena de Indias, a solicitud del escritor Gabriel García Márquez. Aunque cambió la pieza superior de su vestimenta, mantuvo el pantalón verde olivo y las botas militares.
La propuesta museográfica también busca incorporar a los visitantes más jóvenes. Durante el verano, niños se desempeñan como anfitriones y guías de algunas salas. En la «Sala de la palabra», por ejemplo, los visitantes pueden acceder mediante pantallas a fragmentos de discursos de Fidel, mientras que otros espacios reúnen objetos personales, publicaciones, fotografías y libros relacionados con su vida y pensamiento.
Una biblioteca diseñada con los jóvenes
La biblioteca del Centro constituye otro de los espacios en los que la participación infantil y juvenil influyó directamente en su concepción.
Antes de diseñarla se realizaron talleres con niños, adolescentes y jóvenes para conocer cómo imaginaban una biblioteca. De esas consultas surgió la idea de combinar una biblioteca digital con un espacio tradicional, inspirado en parte en las bibliotecas de los colegios donde estudió Fidel.
La primera planta funciona como biblioteca digital. Los usuarios pueden consultar, a través de computadoras, fondos fotográficos, documentales y audiovisuales, además de otros contenidos disponibles en la página web del Centro.
En la planta superior se encuentra la biblioteca tradicional. Allí están identificados los títulos de los libros que leyó Fidel y, por iniciativa de los propios jóvenes consultados durante el diseño del espacio, cada uno cuenta con un código QR que permite acceder a su versión digital.
La biblioteca está abierta a personas de todas las edades, cubanas y extranjeras, y cuenta además con servicios dirigidos a personas con discapacidad visual. Entre ellos figuran libros en braille, audiolibros y un sistema de telelupa.
Uno de los ejemplares disponibles en braille es «La historia me absolverá». También existen recursos para la escritura y lectura adaptadas, como una máquina Perkins y materiales específicos.
Pero la biblioteca no solo conserva fondos. También participa en el rescate del patrimonio documental.
El Centro recibe donaciones de personas que conservan en sus hogares fotografías, documentos o grabaciones relacionadas con Fidel. Los materiales pueden incorporarse a sus fondos o ser restaurados y digitalizados para devolver los originales a sus propietarios.
Parte de esas imágenes también llega a la museología. Una fotografía de Fidel durante una visita a un centro de trabajo, una cooperativa o una instalación deportiva puede incorporarse a la sala «Fidel es un país», de modo que quienes aportaron el material puedan reencontrarlo posteriormente durante una visita al Centro.
De esta manera, el patrimonio conservado no procede únicamente de instituciones especializadas. También se construye a partir de los materiales que permanecen en manos de la población.

Una obra en 23 tomos
Entre los principales proyectos académicos de la institución se encuentra la preparación de las Obras escogidas de Fidel. El propósito es reunir en una colección los textos considerados más relevantes de su pensamiento político, económico, cultural y social.
El proyecto comenzó con una selección que alcanzaba los 76 volúmenes, de aproximadamente 650 páginas cada uno. Posteriormente se redujo a 33 y finalmente a 22, después de un proceso destinado a eliminar reiteraciones y seleccionar las intervenciones más completas sobre determinados temas.
La incorporación de nuevos documentos llevó el proyecto a 23 tomos. Entre ellos se incluirá uno dedicado a las cartas enviadas por Fidel a Hugo Chávez y a los textos en los que se refirió al líder venezolano. De acuerdo con González Barrios, una parte importante de esos documentos será publicada por primera vez.
La preparación de la colección ha requerido un proceso de selección y revisión en el que participaron especialistas, expertos e instituciones. El objetivo es que las Obras escogidas estén disponibles durante 2026, año del centenario del natalicio de Fidel, tanto en formato impreso como digital.
El proyecto constituye una de las principales labores de investigación que desarrolla actualmente el Centro y busca facilitar el acceso a una obra que, por su extensión, resulta difícil de consultar de manera integral.
Del Granma físico al Granma virtual
La incorporación de tecnología también alcanza a la sala «Guerrillero», dedicada a la evolución del pensamiento militar de Fidel, desde sus primeras experiencias vinculadas con acciones militares hasta la concepción de la guerra de todo el pueblo.
En ese espacio se encuentra una réplica a menor escala del yate Granma. Su presencia surgió a partir de una sugerencia de los niños que participaron en la concepción de la sala.
Después de observar la réplica, los pequeños plantearon nuevas preguntas: cómo era el interior de la embarcación, dónde se ubicaban Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos y dónde permanecía Fidel.
La respuesta fue el desarrollo de un Granma virtual. El proyecto, realizado junto con una empresa de las Fuerzas Armadas Revolucionarias especializada en simuladores, permitirá utilizar cascos de realidad virtual para recorrer el interior de la embarcación y conocer la ubicación de los expedicionarios.
La propuesta parte de una premisa que el Centro ha aplicado en diferentes espacios: trasladar la información histórica a los lenguajes y formas de interacción que resulten más cercanos a niños, adolescentes y jóvenes.
Un espacio abierto al mundo
El Centro Fidel es una institución pública y gratuita para cubanos y extranjeros. De acuerdo con su página web, en cuatro años y medio ha recibido más de 200 mil visitantes procedentes de 172 países.
Entre ellos se encuentran investigadores, realizadores audiovisuales, delegaciones oficiales y visitantes interesados en la historia de Cuba y en la figura de Fidel.
La presencia extranjera ha sido particularmente amplia entre visitantes latinoamericanos y africanos, aunque también han acudido numerosos estadounidenses. La primera delegación recibida tras la inauguración fue Pastores por la Paz, que llegó el 26 de noviembre de 2021, un día después de la apertura.
El flujo de visitantes también ha convertido al Centro en una fuente de consulta para investigaciones y producciones audiovisuales relacionadas con Fidel. De cara al centenario, investigadores y realizadores cubanos y extranjeros han acudido a la institución en busca de documentación y otros recursos.
Más allá de sus salas expositivas, el Centro articula así varias funciones: conservar documentos y objetos, digitalizar patrimonio, facilitar la investigación, ofrecer servicios bibliotecarios y desarrollar nuevas formas de acercamiento a la historia.
La apuesta por los soportes digitales y la participación de niños y jóvenes no sustituye los fondos físicos ni la investigación documental. Los complementa. En esa combinación se encuentra buena parte de la concepción de una institución que busca preservar una obra extensa y, al mismo tiempo, hacerla accesible para públicos diferentes.
De cara al centenario de Fidel, previsto para el 13 de agosto de 2026, el Centro tiene entre sus principales compromisos poner a disposición del público las Obras escogidas, una colección de 23 tomos que resume parte esencial de su pensamiento.
