“Con doble sentido” es la nueva propuesta de Manuel Hernández, Premio Nacional de Artes Plásticas 2024, exposición inaugurada este 23 de julio, en la Sala transitoria del Museo Nacional de Bellas Artes en su edifico de Arte Cubano.
El encuentro contó con la presencia de Marta Bonet, directora de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC); Lizette Martínez Luzardo, viceministra de Cultura; Daneisy García Roque, presidenta del Consejo Nacional de Artes Visuales; Jorge Fernández Torres, director del Museo Nacional de Bellas Artes; Lesbia Vent Dumois, Premio Nacional de Artes Plásticas y vicepresidenta de la UNEAC; y Miguel Barnet, Premio Nacional de Literatura.
En sus palabras inaugurales, Lesbia destacó la laboriosidad de Manuel, su compromiso con las artes y el humor político desde la gráfica y la importancia de ese trabajo incansable que ha desarrollado en el panorama de las artes visuales en el país.

“Esta es una exposición un poco nostálgica que reúne muchos años de trabajo. Intenté no perder esa labor en el periódico, donde aprendí a caminar. Trato de hacer todo lo mejor posible. Agradezco a todos los que recopilaron esa información de años”, afirmó Manuel Hernández.
“Recuerdo haber inaugurado una exposición aquí hace treinta años. El humor es atemporal. A veces se mantiene vigente, es muy especial. El cartel invita a cuidar la cultura de la banalidad”, agregó el artista.
Durante el recorrido por la sala transitoria, los asistentes al evento pudieron presenciar un momento especial: Miguel Barnet y Manuel Hernández se reúnen frente a un cartel con la frase que expresó Miguel Barnet durante la entrega del Premio Nacional de Artes Plásticas 2024.

«Ese niño viejo nunca se enteró de que era un artista hasta que le llenaron los ojos con todos los colores del arcoíris. Y le dijeron: Manuel, gracias por ser un viejo niño o un niño viejo. Gracias por convertir tu vida en imagen de la eternidad y el gozo. Por ser el gran artista que eres, aunque nunca te hayas enterado hasta ahora. Hasta hoy que te damos las gracias por dormitar frente a un río y detrás de un puente buscando el sol». (Miguel Barnet: «Un niño viejo: Manuel»).