Libros imprescindibles para la salud pública cubana

La casona de los Loynaz del Vedado, sirvió este viernes 14 de agosto para retomar las tertulias y «juevinas» de antaño en el marco de la Feria Internacional de Libro de La Habana 2026
Foto: Oilda Mon Rodríguez

Como hace un siglo atrás la llamada «casa encantada» como le denominara Lorca, la casona de los Loynaz del Vedado, sirvió este viernes 14 de agosto para retomar las tertulias y «juevinas» de antaño en el marco de la Feria Internacional de Libro de La Habana 2026.

Foto: Oilda Mon Rodríguez

En el hoy Monumento Nacional donde pasó toda su vida, Dulce María, la imprescindible autora de Jardín y muchas otras obras que le valieron el Premio Cervantes en 1992, vivimos una jornada en la que sentimos la impronta de sus huéspedes de antaño: Federico García Lorca, Gabriela Mistral, Juan Ramón Jiménez, Alejo Carpentier y Roberto Arit, entre otros.

En ese espacio con valor patrimonial único, donde lo «real maravilloso» parece asaltarnos en cada salón, en cada colección, en cada objeto. En la sala «Federico García Lorca», la Editorial Ciencias Médicas (Ecimed) presentó seis obras publicadas por esta prestigiosa editorial en el año 2025.

La presentación se realizó en el marco de las actividades concebidas, para conmemorar en el país, el centenario del natalicio del líder histórico de la Revolución y principal impulsor de la salud pública cubana. Fue también un día especial, pues un 14 de agosto de 1881, el Dr. Carlos J, Finlay expuso su tesis sobre el mosquito Aedes aegypti como agente transmisor de la Fiebre Amarilla.

Sirvió el espacio de la casona de los Loynaz para para revivir aquellos tiempos de amistad fraterna y esplendor literario.

Allí los cinco autores del sistema nacional de salud presentaron sus obras, compartieron saberes y prácticas y se propició un fecundo debate constructivo con el público allí reunido. Fue un espacio donde no solo expusieron sus resultados, sino también los retos presentes y futuros de su quehacer investigativo.

Foto: Oilda Mon Rodríguez

Fue un espacio perfecto para el reencuentro de autores, editores y diseñadores con el público interesado por estos temas y magistralmente moderados por el Dr. Nicolás Lázaro Serrano Valera en representación de la Editorial Ciencias Médicas.

La primera de ellas presentadas se titula Enfermedades tropicales desatendidas de las autoras Nancy Dueñas Gobel y Alena Salvato Dueñas que recoge el quehacer investigativo de las autoras sobre las enfermedades tropicales desatendidas (ETD) y los determinantes sociales de estas enfermedades. En esencia, el libro es un llamado a la acción para que las ETD sean abordadas no solo como un problema médico, sino como un producto social que requiere soluciones multidisciplinarias.

Foto: Oilda Mon Rodríguez

A posteriori se presentó el libro titulado Patología de la COVID-19 en 800 autopsias de los autores Teresita de Jesús Montero González, José Domingo Hurtado de Mendoza Amat, Virginia de los Ángeles Capó de Paz, Laura López Marín y Licet González Fabián. Esta es una obra que recopila los hallazgos de una de las investigaciones más relevantes sobre la pandemia en el país al documentar el estudio de 800 autopsias mínimamente invasivas realizadas en el Hospital Militar Central «Dr. Luis Díaz Soto». La obra no solo es un riguroso documento científico sobre la COVID-19, sino también un testimonio del esfuerzo científico cubano en tiempos de pandemia.

La sesión de la tarde comenzó con la exposición de la obra Datos para sociedades más equitativas de Ileana Elena Castañeda Abascal y Beatriz Corona Miranda. Este importante libro para la salud pública cubana analiza el marco legal nacional e identifica desigualdades para generar evidencias que permitan acciones sanitarias oportunas. Aborda además, la importancia de los sistemas de información estadísticos de salud en la adopción y ejecución de acciones equitativas para el fomento de la misma.

Foto: Oilda Mon Rodríguez

A continuación fue presentado el libro La determinación social de la salud. Una antología: veinte años de trabajo del grupo de estudios del INHEM. Volumen 2 por parte de su autor principal Adolfo G. Alvarez Pérez. Este libro acerca al lector al tema de la determinación social de la salud en las condiciones cubanas. En el mismo se recoge la evolución conceptual del tema a nivel nacional e internacional, sus principales fuentes y referentes históricos, y los principales aportes conceptuales, metodológicos e instrumentales de los miembros del Grupo al desarrollo del tema. En este segundo volumen se incluyeron los resultados de las investigaciones realizadas por los miembros del grupo según áreas de resultados claves: determinación social/vulnerabilidad, responsabilidad social con la salud, análisis de situación y vigilancia en salud, servicios de salud y salud materno infantil.

Finalmente se presentó por parte de la Leticia del Carmen Arévalos Nueva, la obra Manual de organización y procedimientos del Servicio de Rehabilitación en hospitales elaborado por un colectivo de autores del MINSAP. Esta obra proporciona información clave a las áreas del Servicio de Rehabilitación sobre objetivos, funciones, niveles de autoridad, responsabilidad, organización y procedimientos. Detalla funciones que incluyen: promoción de salud y prevención de discapacidad, tratamiento rehabilitador a pacientes hospitalizados y la educación a familiares y cuidadores sobre el manejo del paciente.

Foto: Oilda Mon Rodríguez

Sin lugar a dudas esta tertulia de viernes en la casona fue un “día de libros” dedicado a recordar la obra y vida de Dulce María y sus huéspedes, a Finlay y sus aportes a la medicina cubana y latinoamericana, al centenario del natalicio de Fidel. Una jornada donde se expuso el quehacer de los profesionales en pos de la salud cubana.

2 respuestas

  1. Al leer la noticia de la presentación de estos importantes libros de las disciplinas de salud pública y medicina, por autores de nuestro sistema nacional de salud en la casona de los Loynaz, lo primero que viene a la mente es que no se trata de un acto literario convencional.

    El espacio, cargado de historia y de voces como las de Lorca o Mistral, se convierte en un escenario que trasciende lo cultural para adentrarse en lo político y lo sanitario. La fecha elegida, además, evoca a Finlay y a Fidel, dos figuras que entendieron la salud como una batalla de ideas y de acciones concretas.

    Desde la mirada salubrista, resulta significativo que los libros presentados no versen sobre tecnologías de punta o especialidades de alto costo, sino sobre determinantes sociales, equidad, enfermedades desatendidas y rehabilitación.

    Esa selección no es inocente: revela una apuesta por lo estructural, por aquello que realmente define los perfiles de salud de una población. En un contexto de recursos limitados, priorizar estos temas es un acto de coherencia epidemiológica y ética.

    El libro que sistematiza las 800 autopsias de la COVID-19 merece una reflexión aparte. No es habitual que un país documente con tanto rigor las causas de muerte en una pandemia. Ese trabajo no solo aporta evidencia científica, sino que construye memoria para no repetir errores y para reconocer el costo real de la crisis. Esa capacidad de mirar la propia experiencia con honestidad es un activo que pocos sistemas de salud poseen.

    También, resulta revelador que dos de los títulos aborden frontalmente la equidad y la determinación social. No se trata de textos complacientes, sino de herramientas que exigen abordar con enfoque intersectorial los determinantes sociales de la salud y perfeccionar aun más la gestión sanitaria desde una perspectiva integradora en función del mejoramiento del estado de salud de la población.

    En salud pública, hablar de determinación social es asumir que la salud no se juega solo en los consultorios, en las instituciones de los diferentes niveles del sector sanitario, sino en la vivienda, el empleo, el género, el desarrollo económico, entre otros.

    Que esos temas sean objeto de publicación y debate público es una señal de madurez institucional.

    El manual de rehabilitación, por su parte, cierra el círculo con una perspectiva operativa que a menudo queda relegada. No basta con identificar problemas, hace falta organizar servicios con estándares claros y procedimientos definidos. Ese libro recuerda que la salud pública también es gestión cotidiana, y que la rehabilitación no es un lujo, sino un derecho que debe garantizarse con calidad y calidez.

    Desde mi perpesvtiva, esta jornada en la casona de los Loynaz no fue un simple evento de promoción editorial, sino una declaración más de compromiso sobre el rumbo de la salud pública cubana.

    Los libros presentados reflejan una concepción integral de la salud, que articula la investigación rigurosa con el compromiso social y la organización de los servicios. El verdadero desafío, sin embargo, está en lograr que ese conocimiento llegue a quienes toman decisiones en los territorios y a las comunidades, porque solo así la teoría se convierte en herramienta de transformación real.

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