En el Centro Hispanoamericano de Cultura se expone hasta noviembre la exposición Injerto, del artista Alberto Domínguez, con ocho piezas de la serie homónima, realizadas entre 2025 y 2026, que combinan metal, fragmentos de ruinas en hormigón, escayola y piedra de cantería.
Injerto, indican las palabras a la muestra, nace del quebranto. «Fragmentos arquitectónicos procedentes de edificaciones derruidas son refuncionalizados desde el hecho artístico, articulando un lenguaje escultórico propio».
Para Domínguez, «la ruina constituye un recurso inusitado potencial, tanto en el ámbito físico como simbólico. Su sola presencia anuncia el colapso. Encarna la fractura, el vencimiento de un sistema, su punto de no retorno».
Con curaduría de Arianna Covas y producción de ArtMargen project, Domínguez «diseña volúmenes abstractos que reconstruyen ausencias: dan continuidad a líneas quebradas, repiten siluetas, sintetizan morfologías… inspirado en técnicas contemporáneas de restauración, confronta los fragmentos recuperados con materiales modernos -en este caso metal. Los cuerpos resultantes integran orgánicamente realidad e invención, al tiempo que subrayan sus contrastes».
Alberto Domínguez Castillo (Matanzas, Cuba, 1989) se graduó en pintura en la Academia Profesional de Artes Plásticas Roberto Diago Querol de su ciudad natal y en Diseño Escénico en la Universidad de las Artes.

Su práctica artística abarca la escultura, la instalación y la pintura. Parte de la investigación y la recontextualización de objetos, formas y sistemas de significación. Mediante operaciones de desplazamiento, transformación y resignificación, el artista explora las tensiones entre el objeto artístico y el objeto de diseño, al tiempo que aborda fenómenos sociales e históricos. Sus propuestas buscan activar una reflexión sobre los significados que adquieren los objetos al insertarse en nuevos contextos.
Destacan entre sus exposiciones personales Injerto (2026); Funcionalmente disfuncional (2024) y ¿Cómo bailar en tiempos de crisis? (2013).
Sus obras han sido incluidas en las exposiciones colectivas como Lo maravilloso de lo real, Salón Nacional de Escultura y A tiro de piedra, en La Habana (2025); Detrás del Muro y Sin título (Emergencias), en el marco de la XV Bienal de La Habana (2024); Fabulaciones de la piedra a la PC, durante la XIV Bienal de La Habana (2022), y Back from LH, en resonancia con la Bienal de Lyon, Francia (2019). En 2019 participó también en las exposiciones Cuba: Horizontes de Utopía y Cuba: Identidad y Diferencia, celebradas en el Palacio Zenobio de Venecia.
La obra de Domínguez forma parte de colecciones públicas y privadas como la Fundación Los Carbonell, en Panamá, y la colección de Robert N. Braun, en Los Ángeles, Estados Unidos.