En defensa de la diversidad culinaria cubana

Un recetario incorpora recetas con productos como el frijol gandul y el sagú, como una vía para defender ese patrimonio
Foto: Cortesía de ACPA

El frijol gandul, el conejo pardo criollo, el sagú, el plátano burro manzano, las gallinas cubalaya y de Guinea, el casabe, los cucuruchos de coco baracoenses y la bananina, entre otros exponentes de la rica diversidad culinaria cubana, están recogidos en un nuevo libro: el Recetario Cubano del Arca del Gusto.

Este libro es el resultado del trabajo de chefs, investigadoras, académicas y académicos, profesionales de la cocina y hasta consumidores sobre la biodiversidad y la cultura alimentaria cubana, que recoge, en una primera parte, 40 recetas con productos autóctonos, aprobados y registrados a nivel internacional en el Arca del Gusto, explicó una de sus autoras, Nilia Ana Dalmendray Gómez.

Nilia Ana Dalmendray Gómez. Ingeniera química en alimentos, máster en ingeniería e integrante de la Comunidad de Defensa de la Agroecología y la Ecogastronomía, forma parte del equipo que elaboró el volumen, presentado recientemente en la Feria Internacional del Libro de La Habana 2026. Foto: Sheryl Márquez Vega

En sus páginas incorpora recetas de sopas y entrantes, comidas principales, arroces y guarniciones, ensaladas, aliños y salsas, dulces, panadería, bebidas y preparaciones complementarias, así como 60 consejos útiles para una alimentación sana, tablas de equivalencias de las materias primas básicas y de los productos cubanos reconocidos en el catálogo internacional del Arca del Gusto, según categoría y autor.

Dalmendray Gómez explicó que el catálogo del Arca del Gusto una de las acciones que promueve el movimiento Slow Food Internacional, una organización mundial creada en 1986 por Carlo Petrini, para defender que los alimentos, sean limpios, sanos y justos.

El movimiento también apuesta por conservar todas las tradiciones autóctonas de las regiones y su cultura alimentaria, para potenciar su desarrollo a partir de compartirlas con otras personas.

Slow Food llegó a Cuba en 2004 y en el 2008 se creó el capítulo Slow Food Cuba, representado por el Movimiento de Alimentación Sostenible, que en ese momento resultó legalmente representado por la organización no gubernamental Cubasolar, dedicada a las energías renovables.

De acuerdo con la ingeniera química, en el 2025, el representante legal de Slow Food Cuba pasó a ser la Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA).

Entre los productos insertados en el recetario están también el mango bizcochuelo, el pan de boniato, la chirimoya, la calabaza china, plátano verdín, prú oriental, frijol caballero, fruto del árbol del pan, el aliñao, las bolas de cacao baracoense, guayabita del Pinar, queso Nabacoa, uva caleta, malanga morada, jutía conga, y la naranja agria.

Tabla de casabe del restaurante Yucasabi como muestra del quehacer de los chefs involucrados en la creación de este recetario. Foto: Sheryl Márquez Vega

En diálogo con Tribuna de La Habana, Dalmendray Gómez se refirió a algunas de las recetas, entre estas el aliñao, el vinagre de cáscara de piña, el prú oriental e hizo alusión a los 60 consejos para una alimentación sana, que consideró herramientas muy útiles.

Según adelantó, el libro podrá encontrarse en la tienda virtual de ACPA-ActaF, “donde no solo se va a poder consultar, sino que chefs, cocineros, investigadores, académicos y el público general, podrán interactuar, preguntar, dar sus experiencias con las recetas”.

Por su parte, Amalia Leonor Salazar Ruz, representante del movimiento Slow Food Cuba y el Movimiento de Alimentación Sostenible en el país, adelantó que el Recetario Cubano del Arca del Gusto, que ve la luz gracias a la Casa Editorial ACPA-Actaf se presentará en la edición 16 del evento Terra Madre 2026 que se celebrará del 24 de septiembre al 28 de septiembre en la ciudad de Turín, Italia.

Amalia Leonor Salazar Ruz, representante del movimiento Slow Food Cuba y el Movimiento de Alimentación Sostenible en el país. Foto: Sheryl Márquez Vega

En el libro aparecen las valoraciones de Valentina Bianco, directora de Slow Food Internacional para América Latina y el Caribe, que señaló que “este recetario es fruto de una labor extraordinaria realizada por la red Slow Food de Cuba, una de las más cohesionadas, comprometidas y visionarias de toda nuestra región”.

En las palabras de Bianco recogidas en el volumen, la directora agrega que “a través de este recetario, Slow Food Cuba ofrece al país y a todo el movimiento una herramienta para la educación y la soberanía alimentaria”.

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