La historia de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) no se pudiera escribir si no se menciona a los Destacamentos Mirando al Mar (DMM) y el trabajo conjunto con las Tropas Guardafronteras del Ministerio del Interior (MININT), quienes han desempeñado un papel crucial en la defensa del país contra salidas e infiltraciones ilegales de personas al territorio nacional, así como en la prevención del narcotráfico y la protección del medio ambiente marino.
Algunas salidas ilegales resultan en naufragios, donde pierden la vida incluso niños, además, los recalos de drogas que ingresan por diferentes áreas del archipiélago son encontrados por miembros de los destacamentos, quienes marcan el lugar y se comunican con las Tropas Guardafronteras.
Los DMM surgieron el 23 de septiembre de 1970 como una respuesta integral a la necesidad de fortalecer la vigilancia y protección de las costas cubanas, la labor de estos grupos es constante y abarca la vigilancia en los poblados costeros, así como el combate contra ilegalidades y delitos asociados, en un contexto donde el flagelo de las drogas afecta comunidades, asegurando durante el 2024 cifras cercanas a las 2 toneladas de drogas como marihuana, cocaína, hachís y mentafetamina, por lo que el trabajo de estos destacamentos adquiere un valor aún mayor en la protección del pueblo cubano.
Joel Paz Pérez, secretario de Vigilancia y Prevención de la Dirección Nacional de los CDR, afirma que el país cuenta actualmente con 298 DMM y más de seis mil integrantes, de los cuales el 21.7 % son jóvenes, incluyendo niños que participan en círculos de interés para su preparación como futuros guardafronteras.
Ubicada en la cercanía geográfica del activo corredor para el tráfico de drogas que une al mayor consumidor del mundo (Estados Unidos) y al más alto productor (Colombia), Cuba, además de su declarada política de tolerancia cero sobre el comercio y consumo de estupefacientes, tiene siempre en vigilia a los DMM quienes resultan una de esas barreras infranqueables que, integrados por cubanos sin otra distinción que ser miembros de los CDR, se articulan con las misiones de las Tropas Guardafronteras y ponen coto al peligro social que significan las drogas.
La labor silenciosa pero contundente de esa fuerza popular, que a lo largo del perímetro litoral del archipiélago vigilan nuestras costas, también enaltece, con su tarea, la rica historia de la mayor organización de masas del país, próxima a cumplir 66 años.
Los DMM arriban a su aniversario 56 como una fuerza revitalizadora que unida a la experiencia de otros integrantes de mayor madurez continúan reafirmando desde playas y arrecifes que los CDR nacieron , están y siguen en la defensa de la Revolución como centinelas insomnes de las costas cubanas.