Los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), en el municipio capitalino de La Lisa, cierran filas en el permanente combate contra la droga con la voluntad política de tolerancia cero.
Así fue patentizado en el barrio debate efectuado en el Consejo Popular Arroyo Arena, como parte del movimiento participativo «Mi barrio por la Patria» al que asistieron Ana María Marí Machado, Vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado; el Héroe de la Republica de Cuba Gerardo Hernández Nordelo, Coordinador Nacional de los CDR, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y del Consejo de Estado, y Reinol Delfin García Moreiro, vicegobernador de La Habana.
Representantes de la Fiscalía y del Departamento de Salud Mental de la Dirección General de Salud en la capital, al intervenir ante el auditorio, coincidieron en que los barrios debates sobre las drogas son parte esencial en impedir a tiempo que personas se involucren en un delito grave, mayoritariamente repudiado en Cuba y con un fuerte marco sancionador, en correspondencia con la política gubernamental de tolerancia cero.

La doctora Tania Peón Valdés, enfatizó que la mejor manera de evitar las drogas es no iniciarse en su consumo.
La Jefa del Departamento de Salud Mental en la capital, explicó que los estupefacientes, a nivel cerebral, actúan sobre los neurotransmisores alterando y perturbando el correcto funcionamiento, afectando a la conducta, estado de ánimo o percepción.
Destacó la especialista la contribución del barrio para acercar a las personas adictas a las instituciones de Salud para su tratamiento y recuperación.
El doctor Yali López Guido, jefe de Servicios de la Sala de Adicciones del Hospital Psiquiátrico de La Habana Comandante Eduardo Bernabé Ordaz, enfatizó en la posibilidad de rehabilitación y reinserción social, e instó a los asistentes a compartir las experiencias escuchadas con familiares y amigos para fortalecer la prevención comunitaria.

Adictos en recuperación del Hospital Psiquiátrico de La Habana “Comandante Bernabé Ordaz”, asistieron al barrio debate donde expusieron las amargas experiencias que vivieron con la búsqueda de drogas por encima de prioridades importantes, aun sabiendo que causaban daño en ellos, a sus familias y amistades.
Ciudadanos sin escrúpulos y con fines de enriquecerse a costa de la salud y sufrimientos ajenos persisten en actividades de tráfico y venta de cannabinoides sintéticos, conocido como el químico, por haber sido fabricado en laboratorios con efectos mucho más dañinos que los de la marihuana natural.
La historia de la Revolución Cubana demuestra el compromiso y la voluntad política del Estado de la tolerancia cero, a partir de la implementación de un estudio multifactorial, eminentemente preventivo, donde el esfuerzo y la voluntad se juntan en el combate a la droga.

Al barrio debate asistieron también Carlos Javier Torres González, primer secretario del Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba en La Lisa; Yoamel Acosta Morales, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular de la localidad y diputado al Parlamento cubano, así como Eliades Rodríguez Martínez, Coordinador Provincial de los CDR en La Habana y Misael Rodríguez Llanes, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en la capital.
La campaña nacional “Contra las drogas, se gana”, liderada por el Gobierno y articulada con instituciones estatales y sociales, se consolida como una estrategia integral de seguridad y salud pública basada en la política de tolerancia cero, que combina prevención, educación y control para impedir la producción, tráfico y consumo de sustancias ilícitas y proteger a la juventud.
Esta estrategia, considerada de seguridad nacional, establece sanciones severas para la tenencia, distribución y comercialización de estupefacientes, al tiempo que impulsa campañas comunitarias y programas de salud orientados a la rehabilitación y reinserción social de las personas afectadas, bajo la premisa de que contra las drogas se gana protegiendo la vida y la seguridad de la población.