La 34ª Feria Internacional del Libro de La Habana cerró este domingo su primera etapa con una amplia participación de público y resultados que confirman el interés por la lectura y la cultura. Durante las jornadas desarrolladas en la capital se registraron alrededor de 100 mil visitantes y 95 mil ventas de libros en formatos físicos y digitales.
La clausura tuvo lugar en la sala Nicolás Guillén de la sede principal de la Feria, en Línea y 18, con la presencia de Inés María Chapman Waugh, vice primera ministra de la República; Elier Ramírez Cañedo, vicejefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido Comunista de Cuba; Alpidio Alonso Grau, ministro de Cultura; Juan Rodríguez Cabrera, presidente del Instituto Cubano del Libro y del Comité Organizador de la Feria; Yassiel Rodríguez Garnache, presidente de la Asociación Hermanos Saíz, así como premios nacionales y otras personalidades.
También asistió Sergey Parjomemko, encargado de Negocios Interino de la Federación de Rusia en Cuba, país invitado de honor de esta edición.

Como parte de la jornada de cierre fueron reconocidos los mejores trabajos de comunicación desarrollados durante el encuentro. El jurado de la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales, presidido por Alex Ordaz Zayas, valoró aspectos como la originalidad, la concepción de los espacios, la interacción con el público, el diseño y su relación con los contenidos.
En la categoría gráfica, el premio correspondió a Editorial Letras Cubanas, por la generación de un sistema de soportes y el uso eficiente de su identidad visual. Ediciones ICAIC recibió el galardón en la categoría audiovisual, mientras Casa Editorial Abril obtuvo el reconocimiento en medios digitales.
El premio de relaciones públicas fue para Editorial Gente Nueva, por su trabajo en el Pabellón Infantil, y el Gran Premio de Comunicación Social correspondió nuevamente a Editorial Letras Cubanas, por su gestión permanente y capacidad de respuesta en el ámbito digital.

El Comité Organizador concedió, además, reconocimientos a la Estación Cultural de Línea del Fondo de Bienes Culturales, el Gobierno Provincial del Poder Popular de La Habana, el Centro Fidel Castro y el Proyecto Nuestra Historia, el Proyecto Música Cubana del Instituto Cubano de la Música, el Proyecto ICAIC, el Instituto Cubano del Deporte, Educación Física y Recreación (INDER) y el Ministerio de la Agricultura.

La presencia rusa constituyó uno de los principales atractivos de esta edición. Sergey Parjomemko señaló que asumir la condición de país invitado de honor representó una responsabilidad y destacó el propósito de mostrar en La Habana no solo la literatura rusa, sino también expresiones de su arte, cine y tradiciones.
Miles de personas visitaron el pabellón ruso, donde pudieron acercarse a obras de autores clásicos y contemporáneos, en un programa que, según el diplomático, contribuyó a fortalecer los vínculos culturales entre ambos países.

Por su parte, Juan Rodríguez Cabrera reconoció el trabajo de autores, editoriales, instituciones y trabajadores que hicieron posible la programación en la sede de Línea y 18 y en las subsedes habaneras. Destacó también el aporte de Rusia, cuyo programa artístico y literario amplió el intercambio cultural entre ambas naciones.
La Feria, que tradicionalmente convierte sus espacios en escenario para la competencia entre estands y la presentación de editoriales cubanas y extranjeras, continuará ahora su recorrido por el país. Su propósito será mantener el acceso a las publicaciones y extender a las diferentes provincias la programación literaria y cultural de esta edición, hasta concluir el 6 de septiembre en Santiago de Cuba.
La gala de clausura tuvo como cierre la actuación del destacado violinista ruso Petr Lundstrem, quien puso música a una jornada que marcó el fin de la etapa habanera y el comienzo de la ruta nacional de la 34ª Feria Internacional del Libro.
