Para asar la carne de las aves y que éstas no resulten secas, debe añadirse la sal después de dorarlas y cocinarlas ligeramente. Se ha comprobado que horneadas a bajas temperaturas las carnes resultan más jugosas y se encoge menos.
El tiempo del horno solo puede calcularse aproximadamente, ya que varía de acuerdo con el tamaño y la calidad del ave.
Otras informaciones:

![[impreso]](/file/ultimo/ultimaedicion.jpg?1775072420)