En las cocinas cubanas lo encontramos por lo general sazonado con sal, laurel, comino, orégano, limón o naranja agria.

Se consume lo mismo frito, asado o en fricasé o como arroz con pollo o en la imprescindible sopa o caldo.

El pollo realza por su alto contenido en vitamina B3, ácido fólico, hierro y zinc. De carne suave el pollo, clasificado como ave aporta huevo, importante fuente de energías.