El papel de la enseñanza cubana en la transformación de la sociedad y la Revolución fue destacado hoy en el acto nacional por el Día del Educador, encabezado por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (CCPCC) y Presidente de la República.
En la actividad desarrollada en la Tribuna Antimperialista José Martí, de la capital, participaron también Manuel Marrero Cruz, miembro del Buró Político del Partido y Primer Ministro de la República, los titulares de Educación (Mined) y Educación Superior (MES), entre otros dirigentes del Partido, el Estado, el Gobierno, la Unión de Jóvenes Comunistas, organizaciones de masas y estudiantiles, entre otros.
Durante la cita, el mandatario impuso la Orden Frank País de Primer Grado, que homenajea a los educadores con resultados meritorios y que han contribuido de manera relevante en el sector, reconocimiento que se otorga a propuesta del Mined y es aprobado por decreto presidencial.

Se entregó también la Medalla José Tey, por parte de Marrero Cruz, además de la Distinción por la Educación Cubana y un reconocimiento especial del Mined, todos con el propósito de valorar el quehacer diario de los maestros.
Naima Ariatne Trujillo Barreto, titular del Mined, rememoró en las palabras centrales del acto algunas de las ideas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quién en su pensamiento y accionar siempre instó a impulsar la formación educativa y cultural del pueblo para lograr la transformación de la sociedad cubana.

Trujillo Barreto resaltó la labor de los trabajadores del sector, los cuales realizan un gran esfuerzo para adaptarse a las difíciles circunstancias que vive el país y encontrar alternativas de éxito, demostrando que ser maestro es una condición para toda la vida.
Subrayó además que, a pesar de las complejidades de los tiempos actuales, el sistema educativo revolucionario continúa su proceso de avance, el cual, desde su condición universal y gratuita sigue conmoviendo al mundo, que reconoce la capacidad con que Cuba logró anticiparse a metas que todavía son utopías en muchas regiones del planeta.
En declaraciones exclusivas para la Agencia Cubana de Noticias, Isabel Río Leonard, investigadora destacada del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas, quien mereció la Orden Frank País de Primer Grado, expresó que es una satisfacción recibir esa condecoración que es muestra del sacrificio de 42 años de labor, pero al mismo tiempo representa el compromiso de seguir aportando al país desde su trinchera.

Expuso, además, que en este momento donde las acciones imperialistas se han recrudecido, el reto de los profesionales de la docencia es seguir formando a ciudadanos auténticamente cubanos, humildes y con los valores que distinguen al proceso revolucionario.
Un día como hoy, pero de 1961, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz declaró al mundo el fin de la Campaña de Alfabetización, que aglutinó a miles de voluntarios, quienes llegaron a las diferentes regiones del país.
Entonces se proclamó a Cuba territorio libre de Analfabetismo, y comenzaba así la gran obra educativa de la Revolución, por lo que cada 22 de diciembre la nación reconoce a los profesionales del sector.

(Tomado de ACN)
Ver además:
Campaña de Alfabetización, una de las grandes epopeyas nobles y humanas de la Revolución Cubana

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Quizás no sea el lugar ni el momento pero me arriesgo a compartir, si fuera posible, mi modesta, pero honrosa participación, en la concresión y triunfo de uno de los mas caros y, quizás increíble, de los COMPROMISOS DEL COMANDANTE EN JEFE, en este Día del Educador y, lo hago, tratando de rendir homenaje a los miles de jóvenes que integramos, por convocatoria de FIDEL, el PRIMER CONTINGENTE DE MAESTROS VOLUNTARIOS DE LA SIERRA MAESTRA, "continuadores" del ejemplo de los Maestros Rebeldes, como nos calificó, el COMANDANTE EN JEFE. LA ALFABETIZACIÓN EN CUBA. No se pretende hacer una amplia historia de la Campaña de Alfabetización, solo compartir recuerdos propios y de amigos que, de alguna manera fuimos, o fueron, actores de esta batalla, es por ello, que no nos detenemos en hechos importantes que harían esta historia muy extensa, solo, compartir esos bellos recuerdos, difíciles momentos pero no por ello menos bellos, hacer un reconocimiento a aquellos cuyos nombres no aparecen en artículos o textos históricos, no por ello, menos merecedores del reconocimiento y agradecimiento de toda esa generación de cubanos iletrados, algunos de ellos hoy científicos de renombre internacional y que para nada salga a relucir el nombre de aquel adolecente, aquel niño que, abandonando las comodidades y, a veces en contra de la mirada aprobatoria de los mayores, de su hogar, fue a compartir vicisitudes y limitaciones en los más intrincados y difíciles rincones de nuestra Patria, a ellos y, a nosotros, esta cuartillas como muestra de agradecimiento al eterno creador, padrino e impulsor a toda costa de aquella epopeya, nuestro Comandante en jefe Fidel Castro Ruz. ETAPAS, EJECUTORES Y RESULTADOS. No se debe olvidar que desde la lucha en la Sierra el Che impartía clases a los soldados de su tropa y que Raúl había creado en el II Frente Oriental, durante la lucha armada en 1958 un movimiento de Maestros Rebeldes. Entonces, desde los primeros momentos del triunfo revolucionario y, haciendo honor a sus promesas y sueños, alcanzado el triunfo, parejamente a un importante grupo de medidas de índole económico, social y político, Fidel consideró que, como punto de partida a la liberación plena del pueblo y lograr el ulterior desarrollo de planes previstos, era imprescindible la eliminación del analfabetismo que, en una población de cerca de 6 millones de habitantes, contaba con más de un millón que no sabían leer ni escribir, es así como, el 29 de enero de 1959, a raíz del llamado de profesionales de todo tipo para que partan a los campos a impartir sus conocimientos se crea el Departamento de Asistencia Técnica Material y Cultural al Campesinado (DATMCC), que luego pasó al Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA). Fue el 22 de abril de 1960 cuando el líder de la Revolución Cubana hizo la exhortación que conmocionó a tantos. «... Necesitamos mil maestros que quieran dedicarse a enseñar a los niños y campesinos. Hace falta que ellos nos ayuden para mejorar la educación de nuestro pueblo y para que los campesinos aprendan a leer y se hagan hombres útiles para cualquier tarea. Los campesinos están esperando por ellos...». Como continuadores de aquellos Maestro Rebeldes, se preparían los distintos contingentes, 3, cuyos miembros serían los encargados de crear sus albergues y simultáneamente, un grupo de experimentados pedagogos nos prepararían para la tarea de enseñar. • I Contingente con 5 Campamentos: o Minas del Frío (Central) o El Roble o La Magdalena o El Meriño o Los Cocos. Un tren sale el 9 de mayo de 1960 de la estación central ferroviaria de La Habana y en la medida en que avanza por las diferentes provincias, se van incorporando otros aspirantes en las principales estaciones, allí nos recibía, a bordo del tren, en los diferentes coches, Jorge Manfugás Lavigne, Jefe del SATMCC y de ese Contingente, llegando en horas de la madrugada a Yara, en camiones, después de recibir mochilas, hamacas y otros utensilios imprescindibles, nos dirigimos y alojamos, en el suelo claramente, en la entonces en construcción, Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos. Nos alimentaron con frijoles colorados y arroz blanco, sobre las 3 ó 4 de la madrugada, todo casi crudo, como correspondía al “plan de entrenamiento”, según palabras de Manfugás, nos despidió en la mañana el Comandante Armando Acosta, con la sentencia….”el que se raje, que por aquí no pase”, subimos en la mañana, primero a las Vegas de Jibacoa y desde allí, por la inolvidable Loma de la Vela, hasta el firme de las Minas del Frío, donde se ubicaba el nombradísimo, para todos nosotros, “Campamento Central”, desde donde, pasado el primer contacto con hamacas, nylons y los inminentes I 4, que no es más que, dada la altura, la presencia de las nubes que todo lo envolvían y mojaba, de aquí, pasado algún tiempo y de acuerdo a la necesidad de más capacidades, nos trasladábamos a los diferentes Campamentos, algunos ya existentes, otros, como la Magdalena, tuvimos que construirlo. Subimos al Turquino en 2 ocasiones. Regresando el 25 de agosto del propio año. Graduación en el Teatro Auditórium el 29 de agosto de 1960, con la presencia de Fidel, Almeida, Ramiro y otros comandantes y personalidades de la Revolución triunfante (1 400 jóvenes). Después, fueron necesarios 3 contingentes más. Fidel había llamado a 1 000 jóvenes y se sumaron más de 4 000. Se había cumplido el compromiso, en su primera fase, con la Patria. Comenzaba la etapa de abrir escuelas y enseñar a niños y adultos a leer y escribir. “Abrir”, en muchos casos, aulas bajo los árboles o bajo un techo sin paredes, pero estas aulas estaban construidas de letras y números, que junto a los valores que la sabiduría, se nos había dicho que, “donde hubiera un niño y un maestro, allí había una escuela, fuera en una casa o debajo de un árbol” y los Maestros Voluntarios fuimos muy fieles a ese principio. HIMNO Y DISTINTIVO DE LOS MAESTROS VOLUNTARIOS Las aulas de los montes se abrirán a la verdad, las aulas de los montes nunca más se cerrarán. Las aulas de los montes sus maestros tienen ya, que están prestos a enseñar. Vamos, vamos Voluntarios, vamos, vamos a enseñar. En una mano los libros y en el pecho el ideal. Los montes y los picos que vieron la lucha allá, los árboles gloriosos también vieron libertad; las aguas y las plantas nos vendrán a saludar y las aulas se abrirán. Pues son cinco campamentos que contra el agua y el viento están prestos a luchar: Alfredo Gómez, Meriño. El Roble, La Magdalena Y el Campamento Central. Vamos, vamos Voluntarios, vamos, vamos a enseñar. En una mano los libros y en el pecho el ideal. Autora: María Gloria Lombana San Varney. • Española, conocida por “Mariló, La Galleguita” • Maestra Voluntaria del I Contingente, Campamento “La Magdalena” Este fue el primer paso para iniciar y concluir una de las epopeyas más hermosas del pueblo cubano, sus jóvenes y los no tan jóvenes de esos días, fue el preámbulo de la hermosísima CAMPAÑA DE ALFABETIZACION La Campaña de alfabetización en Cuba evidenció que la alfabetización de un pueblo, tanto como el hecho educativo mismo, es un acontecimiento cuyo éxito depende de la participación masiva y unánime de todas las organizaciones existentes y de todos los sectores de la población, sin descuidar su aspecto técnico organizativo. La lectura de los datos recopilados en el censo de población de 1953 arrojó que el 23,6 % del total de la población era analfabeta. Las zonas urbanas mostraban el 11 % de analfabetos, contrariamente al 41,7 % que presentaban las zonas rurales, aunque en muchas zonas apartadas la tasa de analfabetismo era de un 80 o un 90%. La campaña masiva de alfabetización es anunciada, el 29 de agosto de 1960, en la graduación del primer contingente de Maestros Voluntarios, cuando Fidel revela: El año que viene, vamos a librar la batalla contra el analfabetismo. El año que viene tenemos que establecernos una meta: liquidar el analfabetismo en nuestro país. Llega a su fin el año 1960, y el 31 de diciembre, junto a miles de maestros, el Comandante en Jefe, espera el Año de la Educación en Ciudad Libertad, y allí vuelve a reiterar la idea de erradicar el analfabetismo en solo un año, al explicar que las dos grandes tareas para el nuevo año son la educación y la defensa. Se inicia así, oficialmente, el 1 de enero de 1961, la Campaña de Alfabetización, en su primera etapa: la organizativa, en medio de la primera movilización popular en defensa de su pueblo. El entrenamiento de los brigadistas debía comenzar el 17 de abril de 1961 en el campamento de Varadero. Se habían preparado todas las condiciones para su buen funcionamiento, se prepararon albergues, se acopiaron los alimentos, los uniformes, las cartillas y los manuales, los faroles chinos para encender en las noches y poder impartir las clases; se ofrecieron seminarios sobre el manejo de la cartilla y del manual a los maestros que debían orientar a los brigadistas. Sin embargo, el día 15, aviones procedentes de los Estados Unidos bombardearon los aeropuertos de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba. Era evidente que se iba a producir una invasión al territorio nacional, la que, en efecto, se produjo en la madrugada del día 17. Era el ataque mercenario a la Playa Girón. Podría pensarse que aquel primer grupo de brigadistas que debía iniciar su preparación el 17 de abril no acudiría a la cita; sin embargo, nadie se amilanó, el día fijado en horas del medio-día llegaron los ómnibus repletos de estudiantes que entraron a Varadero cantando el himno nacional. Se cumplía así la orientación dada por Fidel: ni siquiera la invasión del país puede entorpecer la campaña de alfabetización. Es así, como Varadero va a jugar un papel importantísimo en el desarrollo de la educación del país al triunfo de la Revolución, y los Reparto Kawama y Granma de Varadero se convierten en el crisol del aquel ejercito nunca antes visto ni imaginado por nadie y solo soñado, visto y materializado como una genialidad más de Fidel, un ejército cuyas armas serian, el Manual, la Cartilla, lápices, libretas, un farol chino y, un enorme corazón en el pecho de cada uno de sus soldados, el EJERCITO DE ALFABETIZACIÓN, que sería bautizado con el nombre de aquel joven Maestro Voluntario del Primer Contingente, asesinado por los bandidos en la Sierra del Escambray, Conrado Benítez. Abril 17. Mi nombre es xxxxxxxxxxxxx Tengo 17 años y terminé el tercer curso en la escuela de Maestros Primarios de Holguín. Pertenezco a la Brigada Conrado Benítez. Por fin llegamos a Varadero, después de un viaje larguísimo. Nos albergaron en la antigua casa de veraneo de la hija de la Condesa de Revilla de Camargo. Es un chalecito rosado, de tejas blancas, pero no tiene muebles, solo muchas literas. Dicen en la radio que por el sur de Las Villas han desembarcado contrarrevolucionarios, pero aquí no pasa nada. Pienso que en mi casa estarán preocupados, aunque desde antes de que saliéramos conocían la amenaza de agresión al país. Mayo 5. Nos repartieron las mochilas: traen cinco cartillas, dos manuales, seis libretas, seis lápices, la hamaca, una bandera cubana, un retrato de Camilo, tres libros de cuentos de Martí, Arma Nueva (un folleto para cuando el analfabeto sepa leer), expedientes y registros. Además, contiene una lata de leche condensada, un paquete de chocolate y uno de caramelos. Estoy ansiosa por comenzar la sagrada tarea que me espera. Así relata una de aquellos héroes anónimos de la Patria, pertrechos que no durarían mucho y que serían compartidos con los campesinos que le dieran abrigo. Al valorar la Campaña de Alfabetización en el contexto latinoamericano hay que ubicarla en primer lugar en el verdadero papel que juega en la lucha por la eliminación del analfabetismo. La Campaña nunca fue considerada como un fin en sí misma, sino como un factor más, importantísimo, para incorporar a casi un millón de trabajadores, de campesinos y de población en general a la vida política, económica y social, con más lucidez, conciencia revolucionaria y actitud crítica. La Campaña de Alfabetización de 1961 en Cuba rompió todos los moldes tradicionales -políticos, estructurales, administrativos y técnico-docentes- con los que se daba tratamiento a la alfabetización, hasta ese momento, en América Latina. La Campaña Nacional de Alfabetización cubana con sus logros y errores muestra estrategias y bases metodológicas para delimitar objetivos, vincular el proceso de alfabetización a los cambios socioeconómicos, solucionar los recursos humanos y materiales, preparar a la fuerza alfabetizadora, establecer mecanismos de apoyo para conjugar los esfuerzos individuales y colectivos entre las diferentes organizaciones, instituciones y el estado. En este duro trabajo se pusieron en práctica una gama de iniciativas creadoras por parte del pueblo que rompieron con las estructuras tradicionales y que pueden responder a reclamos actuales. Para obtener este resultado se emplearon 282.284 alfabetizadores catalogados como sigue: 34.722 maestros, 120.632 alfabetizadores populares, 21.266 brigadistas “Patria o Muerte”, aportados por la clase obrera y 105.664 brigadistas “Conrado Benítez”. El pueblo cubano todo se movilizó en torno de la campaña de alfabetización, trabajó en la localización de analfabetos, en la preparación de locales para alfabetizar, en la recogida de lápices y libretas para facilitar la tarea. HIMNO Y DISTINTIVO DE LAS BRIGADAS CONRADO BENÍTEZ ¡Cuba! ¡Cuba! ¡Estudio, trabajo, fusil! ¡Lápiz, cartilla, manual! ¡Alfabetizar, alfabetizar! ¡Venceremos! Somos las Brigadas Conrado Benítez, somos la vanguardia de la Revolución, con el libro en alto cumplimos una meta, llevar a toda Cuba la alfabetización. Por llanos y montañas el brigadista va, cumpliendo con la patria, luchando por la paz. ¡Abajo imperialismo, arriba libertad! Llevamos con las letras la luz de la verdad. ¡Cuba! ¡Cuba! ¡Estudio, trabajo, fusil! ¡Lápiz, cartilla, manual! ¡Alfabetizar, alfabetizar! ¡Venceremos!