Estampas de mi ciudad: El Caballero de París

Como parte de la campaña “Habana mía”, dedicada al aniversario de la capital, Tribuna de La Habana retoma la sección “Estampas de mi ciudad”, publicada por primera vez en 1985. En esta primera publicación, nos acercamos a la historia del Caballero de París
Foto: Generada con IA

“¡Mira quién viene por ahí,

El Caballero de París!”

(Fragmento de la canción De París un caballero, de L. Ibáñez, interpretada por Barbarito Diez)

Con sus anécdotas hace referencia a Don Quijote. Viste de traje y capa de mosquetero. Afirma venir de Francia, aunque nació en Lugo, España, y vivió más de 50 décadas deambulando por las calles de La Habana, como atrapado en su encanto.

Al decir su verdadero nombre, José María López Lledín, resulta difícil imaginar que hablamos del emblemático personaje que con su historia despierta la curiosidad de habaneros y visitantes. Sin embargo, si decimos “Caballero de París”, lo reconocemos de inmediato.

“Yo soy la leyenda que camina, la tradición sagrada que recorre las calles. (…) Yo soy el Caballero de París”. (Palabras de José López Lledín, recogidas en el libro “Yo soy el Caballero de París, de Luis Calzadilla Fierro). Foto: Marian Eugenia Serrano Estepa

No es para menos. Numerosas generaciones de habaneros conocieron sus historias y recuerdan su paso por calles, plazas y parques. Su apariencia resultaba peculiar: cabello largo y barba, ropa más adecuada para climas invernales y, entre sus manos, periódicos, revistas, pequeños objetos como cucharas, tarjetas y estampas de santos.

López Lledín afirmaba haber nacido el 29 de diciembre de 1886, en España, aunque generalmente evitaba hablar de su edad. Creció en la provincia española de Lugo, en una familia de ocho hermanos. En 1920 llegó a Cuba junto a su hermana Inocencia. Instalado en La Habana, trabajó en hoteles y dominaba el idioma inglés.

Durante varios meses permaneció detenido en la prisión del Castillo del Príncipe “por un problema relacionado con un billete de lotería”. Sus familiares afirman que luego de esta experiencia comenzó a experimentar “delirios” de ser un personaje: el Caballero de París. Periodistas y escritores ofrecen otras versiones de los motivos de su encarcelamiento. El misterio suele envolver a estas leyendas.

Luego de su salida de prisión comenzó a deambular por la ciudad y así transcurrió su vida durante más de cincuenta años. El 7 de agosto de 1977 fue ingresado en el Hospital Psiquiátrico de La Habana. Así aparece reflejado en el libro “Yo soy el Caballero de París”, de la autoría de Luis Calzadilla Fierro, su psiquiatra, quien describe a José María como un hombre educado, culto y comunicativo, de “conducta pintoresca”.

Su figura ha inspirado a músicos, escritores y artistas de la plástica. En la voz de Barbarito Diez escuchamos la canción escrita por L. Ibáñez “De París un caballero”, y el escultor José Villa Soberón inmortalizó su estampa con la escultura de bronce de tamaño natural ubicada en el exterior de la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, en el Centro Histórico de La Habana.

Dicen que tocar el dedo índice de la mano izquierda de su estatua atrae buena suerte. (Foto detalle de la escultura del Caballero de París del escultor cubano José Villa Soberón). Foto: Marian Eugenia Serrano Estepa

Dicen que si tocas la barba o el dedo índice de la mano izquierda de su estatua atrae buena suerte. Este se ha convertido en un ritual para quienes visitan la Plaza y quieren llevarse como recuerdo una foto junto al Caballero. “Yo soy la leyenda que camina, la tradición sagrada que recorre las calles. (…) Yo soy el Caballero de París”, afirmaba José López Lledín, como aparece en el libro de Calzadilla Fierro.

El 11 de julio de 1985 falleció López Lledín, en el Hospital Psiquiátrico de La Habana, donde permaneció hospitalizado durante sus últimos años de vida. Precisamente ese día se publicaba por primera vez la sección “Estampas de mi ciudad”, en la edición impresa de Tribuna de La Habana.

Por eso, en estas fechas próximas a celebrar el aniversario de la capital retomamos la sección evocando la historia de uno de los personajes más populares del siglo XX en Cuba, una estampa de nuestra ciudad que -más que de París- parece haberse convertido en el Caballero de La Habana.

El libro “Yo soy el Caballero de París”, de la autoría Luis Calzadilla Fierro, psiquiatra de López Lledín, recoge la historia del Caballero a partir de sus testimonios y experiencias de familiares y conocidos. Foto: Marian Eugenia Serrano Estepa

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