Cuba inicia el curso escolar 2026-2027 con la mirada puesta en la flexibilidad y la atención personalizada

El acto nacional por el inicio del curso escolar 2026-2027 tuvo lugar este primero de septiembre en La Habana, marcado por el reconocimiento al legado pedagógico de Fidel Castro
Foto: Sheryl Márquez Vega

Otra vez septiembre devuelve a las escuelas cubanas el movimiento de estudiantes, familias y educadores. Este primero de septiembre, el país dio inicio oficialmente al curso escolar 2026-2027, en un acto nacional celebrado en la demarcación del Consejo Popular Prado, en La Habana, con la presencia de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, y Manuel Marrero Cruz, primer ministro, junto a Liván Izquierdo Alonso, Primer Secretario del Partido en la provincia, la titular del Ministerio de Educación Naima Ariatne Trujillo Barreto, dirigentes de organizaciones juveniles y estudiantiles y representantes de los organismos vinculados con la educación.

Autoridades del país, la provincia y la educación estuvieron acompañando el acto nacional por el inicio del curso escolar. Foto: Sheryl Márquez Vega

La jornada estuvo dedicada también a resaltar la continuidad del proyecto educacional cubano y la vigencia del pensamiento pedagógico de figuras como José de la Luz y Caballero, Enrique José Varona, José Martí y Fidel Castro.

En las palabras de apertura, se recordó especialmente la contribución de Fidel al desarrollo de la educación en Cuba, desde la Campaña Nacional de Alfabetización de 1961 hasta los sucesivos procesos de perfeccionamiento del sistema educativo y la formación de maestros. Su legado fue presentado como parte de una concepción que colocó el acceso al conocimiento y la formación integral de las nuevas generaciones entre las prioridades del país.

El acto estuvo dedicado a Ester Lazo Pérez, maestra y formadora de varias generaciones. Foto: Sheryl Márquez Vega

Durante el acto también fue homenajeada Ester Lazo Pérez, Heroína del Trabajo de la República de Cuba, cuya trayectoria como maestra fue reconocida como símbolo de la entrega de varias generaciones de educadores. La ceremonia reunió, además, a alfabetizadores, integrantes del Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech, graduados de diferentes planes de formación docente y estudiantes que hoy representan el relevo profesional del sector.

Al intervenir en la ceremonia, la ministra de Educación, doctora en Ciencias Naima Trujillo Barreto, señaló que el nuevo curso comienza en un contexto marcado por dificultades materiales y energéticas, pero subrayó que estas circunstancias no implican renunciar al derecho a la educación.

La titular destacó que el sistema educativo deberá responder a las condiciones concretas de cada territorio y de cada comunidad, con alternativas que permitan mantener la continuidad del proceso docente educativo.

En ese sentido, precisó que “el nuevo curso escolar se centra en la flexibilidad y atención personalizada, decisiones desde lo local. Presencialidad prioritaria y organización flexible”. Foto: Sheryl Márquez Vega

La estrategia contempla adaptar la organización escolar a las condiciones existentes, sin perder de vista la presencialidad como vía fundamental para el desarrollo de los procesos educativos. La atención diferenciada a los estudiantes y la capacidad de los centros para adoptar soluciones acordes con sus realidades locales adquieren así especial importancia durante el nuevo período lectivo.

Trujillo Barreto también insistió en el papel de los educadores frente a las dificultades que atraviesa el país. Más allá de las limitaciones de recursos, señaló que la escuela cubana cuenta con la creatividad, la solidaridad y el compromiso de sus trabajadores para sostener la formación de niños, adolescentes y jóvenes.

El inicio del curso ocurre, además, en el año del centenario del natalicio de Fidel Castro, ocasión que sirvió para volver sobre una de las transformaciones más profundas emprendidas por la Revolución: la Campaña Nacional de Alfabetización.

La ministra recordó que aquella movilización de 1961 permitió alfabetizar a más de 700 000 personas en apenas un año y la presentó como una demostración de la capacidad de un país para transformar su realidad mediante la educación y la participación colectiva.

Ese legado fue vinculado con la realidad de las aulas que hoy vuelven a recibir a los estudiantes. En palabras de la dirección del país, mantener abiertas las escuelas y garantizar el aprendizaje constituye también una forma de preservar una de las conquistas fundamentales de la educación cubana.

Durante la ceremonia se evocó igualmente la relación de Fidel con los educadores y su compromiso con la formación de las nuevas generaciones. Recientemente, Díaz-Canel había resumido esa continuidad al afirmar: “Fidel está en esos educadores que no abandonan las aulas, ni en la ciudad ni en la montaña. Hoy y siempre para todos nosotros, que viva Fidel.”

El escenario escogido para el acto reforzó esa conexión histórica. La actividad tuvo lugar en un espacio que evoca el Paseo del Prado y próximo a la escuela Mendive, vinculada históricamente con el colegio San Pablo, donde José Martí recibió parte esencial de su formación bajo la guía de Rafael María de Mendive.

Desde allí, el curso escolar 2026-2027 comienza con una premisa central: sostener la educación presencial y, al mismo tiempo, dotar al sistema de mayor capacidad para adaptarse a las circunstancias concretas de cada comunidad, escuela y estudiante.

Amparo Suset Sanclair Fuentes, profesora de la ESBU Rubén Bravo. Foto: Sheryl Márquez Vega

Para la profesora Amparo Suset Sanclair Fuentes, de la ESBU Rubén Bravo, el nuevo curso escolar representa el reto de continuar educando e instruyendo a sus estudiantes, al tiempo que se fomentan valores bajo la guía de los preceptos martianos y el legado del Comandante en Jefe.

Pero el inicio del curso también tiene para los estudiantes un significado más cercano y cotidiano. Para Jade, Kathy, Fernanda, Denzel, Laura, Antuán y Alejandro, como para miles de niños, adolescentes y jóvenes que este primero de septiembre regresan a las aulas, la jornada es una oportunidad para reencontrarse con sus amigos después del verano, aprender nuevas habilidades y adquirir conocimientos.

Miles de estudiantes comenzaron hoy sus clases. Foto: Sheryl Márquez Vega

Entre los desafíos del nuevo período lectivo y las circunstancias que enfrenta el país, son ellos, junto a sus maestros, quienes dan sentido a la escuela que hoy vuelve a abrir sus puertas. Con sus mochilas, expectativas y ganas de aprender comienza para ellos un nuevo capítulo del curso escolar 2026-2027.

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