El interés del universo juvenil del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria por adentrarse más en la historia de Cuba y sus protagonistas fue ocasión propicia para un encuentro con la historia en La Habana, con combatientes de los Órganos de la Seguridad del Estado.
En la Unidad Villa Marista se originó la historia contada por uno de sus protagonistas, el coronel de la reserva Tomás Rubén Márquez Vázquez, conocido popularmente por Tito Márquez, fundador de los Órganos de la Seguridad del Estado, de 87 años de edad.

Durante el encuentro dedicado al centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y al quinto aniversario de la creación del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria, Tito Márquez explicó su incorporación al Movimiento 26 de Julio, en San Luis, provincia de Santiago de Cuba, por lo cual resultó detenido por los esbirros de la tiranía batistiana.
Dijo que su mayor orgullo es haber participado como combatientes del Ejército Rebelde en la toma y liberación de San Luis y haber formado parte de la Caravana de la libertad, encabezada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz hasta su entrada a La Habana, el 8 de enero de 1959.

Los jóvenes conocieron en confianza cómo se hizo revolucionario, como sobrevivió a los rigores de la lucha clandestina o en la Guerra de liberación, dónde estudio, cuáles fueron sus primeras acciones en el G-2, cómo fue su trayectoria, dónde y cómo conoció al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, al General de Ejército Raúl Castro Ruz, a Camilo, Che, al Capitán San Luis y a muchos legendarios combatientes revolucionarios.
Durante más de medio siglo se desempeñó como jefe de operaciones de la Unidad de patrullas del Departamento de delitos contra la seguridad del Estado y de la contra inteligencia. Ha sido además merecedor de 30 medallas de diferentes clases, tres distinciones, dos condecoraciones, nueve diplomas, un sello y siete reconocimientos, por su fidelidad a la Patria y a la Revolución.

Durante el intercambio, los jóvenes del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria pudieron apreciar en su brillante hoja de servicio valores que definen a un revolucionario: lealtad, patriotismo, fidelidad y los más nobles sentimientos de entrega a la Patria. Su testimonio fue una lección viva de historia y compromiso, para nuestras nuevas generaciones.
Como parte del encuentro, los jóvenes realizaron un recorrido por Villa Marista, donde visitaron las aulas de estudios, gimnasio, campo de tiro, galerías de fotos que tributan a los intercambios con Fidel y Raúl.
Especialmente emotivo fue el espacio donde se exponen a tamaño natural a los mártires de los Órganos de la Seguridad del Estado. Allí, la memoria se convierte en acicate, orgullo y compromiso para seguir fortaleciendo los Órganos de Seguridad con dignidad y respeto a los caídos en defensa de la Patria y la Revolución.
Los jóvenes de la industria Alimentaria regresaron con la certeza de que la seguridad de la Revolución se construye con lealtad, con historia y con el ejemplo de quienes nos precedieron.
