
La dinámica de una jornada en el Hospital General Universitario Calixto García puede ser comparada con el laboreo de un panal de abejas. Nada se detiene. Tampoco existen espacios que permanezcan cerrados; a pesar de las limitaciones de insumos que provoca el bloqueo impuesto por el gobierno de Estados Unidos contra el pueblo de Cuba.
En esta prestigiosa institución considerada la “nave insignia” de la Medicina cubana contemporánea, dialogamos con la doctora Nadieska Pérez Durán, especialista en cirugía general de primer grado y subdirectora quirúrgica del Hospital General Universitario Calixto García.
—Usted dirige una de las áreas más complejas del hospital en cuanto al requerimiento de insumos médicos. ¿Cómo valora el trabajo y la responsabilidad de esta área dentro de una institución de referencia nacional?
—Es una subdirección caracterizada por profesionales que realizan una labor titánica, con muchos deseos de emprender, de realizar su labor; a pesar de las carencias de insumos necesarios para la actividad quirúrgica debido a cuestiones reconocidas como el bloqueo que impone el gobierno de los Estados Unidos contra nuestro país.
“Cada día establecemos una mesa redonda en la cual debatimos el programa quirúrgico y para esa jornada y la responsabilidad de cada uno de los profesionales que intervendrán en las mismas; o sea planificamos desde el material necesario más pequeño. Es ese sacrificio de estos profesionales y los aseguradores quienes hacen posible las intervenciones programadas para lograr que nuestro hospital avance en cuanto a los procedimientos quirúrgicos y no se detengan las cirugías".
—¿Qué papel ha desempeñado la investigación para lograr estos avances?
—Es fundamental. Es lo que solicita la dirección del Estado. A través de la investigación y la innovación nosotros podemos tratar de dar un salto en aquellos lugares que encontramos cerrados por las consecuencias del bloqueo y esto nos ayuda a buscar herramientas y soluciones a problemas que tenemos hoy en las áreas de nosotros y con alternativas podemos ayudar a nuestros pacientes y hacerlo todo mejor”.
—¿Qué importancia tiene para usted esta Convención?
—Es fundamental. Hacemos un alto en un año de trabajo y reflexionamos en todo lo realizado, cómo lo hicimos y cómo podemos transformarlo y en qué nivel nos encontramos. Es un momento especial para todos nosotros”.
—Usted es una de los médicos que representan una generación que asume direcciones y responsabilidades importantes. ¿Cómo puede definir esta vocación por servir a los demás?
—Decidí estudiar medicina desde niña, con el deseo de ayudar a las personas. Tratar de buscar soluciones a sus problemas y que sientan que tienen a una persona a la cual escuchar y en quien recibir apoyo. Creo que ahí nace el primer amor por querer ser médico y luego aprender de los profesores, de quienes te precedieron y garantizaron la continuidad de una tradición de referencia médica en este hospital del cual salieron muchos de los especialistas que ofrecen servicios en todo el país, o dirigen instituciones en otras provincias”.
Ver además:

![[impreso]](/file/ultimo/ultimaedicion.jpg?1769114210)