El gobierno de Estados Unidos orienta su política exterior de forma autoritaria, con notable abuso de poder e irrespetando las leyes del derecho internacional y vulnerando soberanía y derechos humanos de países independientes.

Washington, con el actual presidente Donald Trump, está logrando ser acreedor del record de degradación e imagen de un sistema de gobierno que muestra ante el mundo y ante los ciudadanos estadounidenses su esencia criminal al agredir al pueblo venezolano y secuestrar como vulgares delincuentes al mandatario constitucional de ese país, Nicolás Maduro, y a varios barcos que transitan por aguas caribeñas los cuales han sido asaltados como otrora ejecutaban piratas y corsarios.

Foto: Tomada de Redes Sociales

Su Secretario de Estado, Marco Rubio, no tiene derecho, legitimidad y moral para promover injerencias en asuntos internos de otras naciones, y menos aún, amenazar a todos aquellos pueblos de la región que no son de su complacencia por no compartir la ideología del despojo y el intervencionismo yanqui en otras tierras.

Llama la atención cómo crece el repudio internacional a la Ley de la Selva y el caos que trata de imponer la Casa Blanca en Latinoamérica y el Caribe, territorios de Europa, Oriente Medio, África, y otras partes del planeta, por su sed de hegemonismo y ambiciones de recursos naturales.

Hoy, también Groenlandia, -territorio adscripto a Dinamarca, y perteneciente a Europa-, es víctima de la demencia expansionista de los EE. UU., que no ha tenido siquiera respeto por sus aliados europeos y de la OTAN, al fomentar la venta o anexión de esa isla que no es parte de la jurisdicción estadounidense. Pero, además, ni sus autoridades y población de ese pueblo desean sumarse a los Estados de Norteamérica, así lo han declarado públicamente.

Expertos han publicado un estudio efectuado en el año 2023 que reveló que 25 de los 34 minerales considerados "materias primas críticas" por la Comisión Europea, se encontraban en Groenlandia, y de igual manera, señalan que la Isla posee entre 36 y 42 millones de toneladas métricas de óxidos de tierras raras, considerándola la segunda reserva más grande después de China. No solo es interés geopolítico, sino también, económico.

Asimismo, muestran marcada injerencia en asuntos internos del pueblo de Irán, incidiendo en su desestabilización, y amenazándolo también con agresiones. Sin embargo, silencian el genocidio de la población palestina en Gaza y las violaciones de alto al fuego en territorio del Líbano, así como las ocupaciones del gobierno sionista de Israel el cual incumple con acuerdos de organismos jurídicos internacionales.

Resulta incomprensible cómo se burlan las leyes de la Constitución de Estados Unidos, y la tibieza de su Congreso, incapaz de frenar las graves y muy peligrosas acciones demenciales y quebrantadoras de leyes de la Casa Blanca que incentivan la ingobernabilidad y el caos en las relaciones internacionales, al irrespetar también postulados y disposiciones de las Naciones Unidas.

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