La Guerra Necesaria de 1895 representó la continuidad de más de diez años de guerra y batallar incesante contra el colonialismo español.

Su inicio, el 24 de febrero de ese año demostraba la decisión inquebrantable de los cubanos de alcanzar la independencia de la Metrópoli, luego de siglos de ocupación lo cual mantenía avasallado a los criollos de la Isla los cuales eran discriminados con respecto a los peninsulares, y veían afectados sus intereses económicos y políticos, al tiempo que sentían la necesidad de emancipación.

Entre los aspectos económicos que entonces más golpeaban a los cubanos estaban la crisis, los altos impuestos establecidos por España, y un Estados Unidos que asomaba como metrópoli económica, lo cual incidía, negativamente, en el desarrollo del país.

En ese contexto, y luego del surgimiento del Partido Revolucionario Cubano creado por el apóstol José Martí, en 1892, (para alcanzar la unidad entre los veteranos de las contiendas anteriores y los pinos nuevos, y evitar los errores y divisiones de la anterior contienda), se da comienzo, tres años después, a la gesta del 95.

El alzamiento conocido como Grito de Baire que dio comienzo a esta nueva guerra se produjo simultáneamente en otros territorios del país.

Con los líderes más significativos de esta proeza que tuvo como estrategia esencial extender la guerra de Oriente a Occidente y aprovechar la importante experiencia de veteranos del 68 como Máximo Gómez, Antonio Maceo, Serafín Sánchez, y otros valerosos combatientes, más la inteligencia, capacidad organizativa y cohesión de Martí, con el PRC, piedra angular de la Revolución, se lleva a cabo la nueva etapa de lucha contra los colonialistas españoles.

Desde la fase organizativa en 1892, ya había sido nombrado como General en Jefe del Ejército Libertador, a Gómez, quien por su prestigio y profesionalidad militar contaba con la anuencia de la emigración y los mambises de la Isla, los cuales tuvieron participación en los preparativos de la guerra.

La manigua fue testigo del valor de los jefes libertadores, junto a sus tropas enfrentaron los peligros y los combates de forma corajuda, machete en mano, así avanzaban, enfrentando a los invasores de la Patria, con el propósito de lograr la plena soberanía.

Lamentablemente, la muerte de Martí en Dos Ríos, sorprende el 19 de mayo, -solo unos meses de iniciada la guerra-, pero su singular organización legada con el Partido de unidad y disciplina, el PRC, contribuyó en gran medida a la consolidación de la beligerancia.

A pesar del estrepitoso avance de las tropas mambisas hacia el Occidente, proporcionando significativas derrotas a los españoles, y con la estrategia militar de Gómez y Maceo se acercaba la victoria del Ejercito Libertador, frente a las huestes españolas. También la muerte de Maceo en 1896 fue un duro golpe para el movimiento mambí en la manigua redentora, pero los cubanos continuaron gestando golpes a los colonialistas.

Sin embargo, al producirse la intervención de los EE. UU con el pretexto de la voladura del Acorazado Maine e iniciarse la Guerra Hispano Cubano Norteamericana se obstaculiza la victoria plena de los mambises que ya tenían ganada la contienda frente a una España, debilitada y en crisis política y económica.

Entre las causas esenciales del fracaso de la Guerra Necesaria estuvo; la notable injerencia y prepotencia de Washington que se introduce en el conflicto para apoderarse de la Isla, luego de la fragilidad de los colonialistas españoles, después de años de lucha con los independentistas cubanos.

Igualmente, en esa última etapa se dieron acciones divisionistas entre dirigentes y jefes militares mambises por algunas discrepancias lo cual fue aprovechado por los norteamericanos que anhelaban posicionarse en Cuba poniendo condiciones que permitiesen la intervención de las tropas estadounidenses y posteriores acuerdos que laceraban la independencia nacional. Y la tan vil ocupación yanqui no permitió la entrada de los mambises a Santiago de Cuba, tropas del Ejército Libertador que tanta sangre y sacrifico desplegaron en la redentora manigua.

A partir de entonces se instaura una “República” pero mediatizada con dependencia de Norteamérica, quien impuso clausulas ignominiosas como la Enmienda Platt y Bases carboneras, la actual de Guantánamo, obsoleta e ilegal enclavada en el oriente cubano, además de tratados comerciales desventajosos para la Isla.
Pero el aguerrido pueblo cubano no cejo en su empeño de batallar, luchar sin tregua hasta su definitiva independencia alcanzada el Primero de Enero de 1959.

Y hoy su Revolución social, proletaria y campesina sigue amenazada, asediada, bloqueada y agredida de disimiles maneras, por el mismo enemigo de inicios del pasado siglo, el gobierno de Estados Unidos. Pero como ayer, los mambises del siglo XXI, defienden su Patria de intentos coloniales todavía fraguados desde Washington, con una actual administración con síndrome, psicosis de hegemonismo, y quebranto de derechos humanos e internacionales.

Ver además:

24 de febrero de 1895: Compromiso para defender la continuidad de un legado histórico