El joven revolucionario Julio Antonio Mella oriundo de La Habana nació en marzo del año 1903, y a pesar de su corta existencia (al ser asesinado durante su estancia en México por encargo del tirano de turno en el poder, Gerardo Machado), tuvo una fecunda vida como líder estudiantil y político en la Isla.

Desarrolló un activo accionar frente a los desmanes del gobierno que sustentaba una férrea represión y mantenía al país sumido en profundas desigualdades y extrema pobreza.

Mella fue también cofundador del Primer Partido Marxista Leninista en 1925, y sostuvo posiciones antimperialistas denunciando la doble moral que desde entonces ejercían los Estados Unidos, que, irónicamente y con pretensiones hegemónicas hablaban de “panamericanismo” y “democracia”, mientras invadían y ocupaban territorios de Latinoamérica como Nicaragua, Haití, República Dominicana, etc. Desde inicios del siglo XX asomaban las garras expoliadoras los gobiernos de los Estados Unidos, larga historia de vilezas.

Durante su estancia en la Universidad de La Habana, se destacó en varios frentes, como líder estudiantil, también como deportista, contribuyó además, a la firma del manifiesto de los alumnos de Derecho que se oponían al título de “ Honoris causa” que la Casa de Altos Estudios entonces ofrecía al general estadounidense, Enoch Herbert Crowder, lo cual consideraban una afrenta al pueblo, un gesto de entreguismo repugnante.

Asimismo, fue artífice de la creación de la Federación de Estudiantes Universitarios, FEU, de la Universidad Popular José Martí, luchaba por la unidad con los obreros que también eran víctimas de los flagelos del régimen dictatorial impuesto. Y consideraba a la Universidad contemporánea como ente indispensable para influir en la vida social, no como una simple fábrica de generar títulos.

Su proyección antimperialista lo hizo acreedor de líder de talla internacional, y de promotor de la unidad de los pueblos de América, ese era uno de sus más profundos anhelos. Fue director y redactor de publicaciones como Juventud (1923-1925), fundador de la Liga Anticlerical, en 1924 y de la sección cubana de la Liga Antiimperialista de Cuba junto a Carlos Baliño, y con la presencia activa de Rubén Martínez Villena, e ingresa con vasto activismo en Latinoamérica en la Internacional Comunista, llegando a ser de los más destacados orientadores de la organización en la región. Y de igual forma representativa ingresa en la Agrupación Comunista de La Habana con amplia labor junto al proletariado.

Julio Antonio Mella se considera el más auténtico y distintivo líder estudiantil desde el pasado siglo, símbolo de varias generaciones de jóvenes cubanos, y cual se caracterizó por sus ideas revolucionarias y comunistas, también por su valentía frente a los actos ignominiosos de un régimen corrupto y avasallador del pueblo.

Al ser abatido por sicarios machadistas e imperiales el 10 de enero de 1929, expresó: “Muero por la Revolución”. Aunque es asesinado muy joven aún, ya era reconocido como un líder de regional e internacional, por su contribución a la lucha frente a los enemigos e invasores de naciones del continente.

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