El Museo Nacional de Bellas Artes será escenario del concierto de clausura de la trilogía “Del Arco al Pulso”, protagonizada por el ensamble de guitarras Nova Corda, bajo la dirección del maestro Alejandro Coira Díaz. La cita será el próximo sábado 17 de enero a las 7:00 p.m.
Este concierto es el broche final de un ciclo dedicado a la adaptación para guitarra de emblemáticas obras del repertorio orquestal. El programa incluirá piezas como el Concierto de Navidad de Arcángelo Corelli, el primer movimiento del Doble Concierto para violín de Bach, el primer movimiento de la Pequeña Música Nocturna de Mozart, el Vals de las Flores de Cascanueces de Tchaikovsky y tres fragmentos de la Suite Carmen de Bizet (Aragonesa, Habanera y Toreadores).
Como interludio entre las dos partes, se presentará el dúo D'Ases, integrado por dos estudiantes de segundo año de guitarra de la Escuela Nacional de Música.

Nova Corda, formación compuesta principalmente por egresados de la ENA, cumple siete años de labor. En declaraciones del maestro Alejandro Coira Díaz, director del ensamble Nova Corda, comentó a Tribuna de La Habana que, tras la sección de adaptaciones orquestales, el programa incluirá un adelanto de su próximo proyecto dedicado a bandas sonoras.
Entre los temas confirmados se encuentran un arreglo del emblemático En silencio ha tenido que ser, de la maestra Elvira Skurtis, y Up is Down, de la saga Piratas del Caribe. Coira Díaz adelantó que también quieren incorporar un tema de una recién finalizada telenovela cubana, en un segmento que busca ser muy novedoso para el público.
El director considera que este proyecto de adaptar música sinfónica ha sido un motor de crecimiento, no solo en la sonoridad, sino en la madurez para abordar partituras complejas. “Nosotros los guitarristas somos un poco guitarrómanos, es decir, solo escuchamos música para guitarras, y creo que esto ha servido de crecimiento en el conocimiento, en la manera en que se trata la música desde la perspectiva orquestal”, señaló.
Reconoce el reto técnico de suplir el amplio registro orquestal con las limitaciones graves y agudas de la guitarra, un trabajo “difícil, pero de crecimiento”.

El sello sonoro de Nova Corda, destacado por colegas, es para él una herencia directa de sus 30 años como cantor en el Coro Coralina. Esta formación le enseñó la importancia del fraseo, la conducción de las líneas y la expresión gestual en la dirección.
Gran parte de los integrantes trabajan con Coira Díaz desde los 10 u 11 años, formando una base sólida de entendimiento mutuo. Para el director, una función clave del ensamble es mantener a estos egresados activos en la música. “Para ellos ha sido muy beneficioso porque algunos cuando se gradúan se dedican a hacer otras cosas, pero al menos aquí están haciendo música”, afirmó.
Sobre el panorama docente actual, fue claro alegando que estamos transitando por momentos complejos, citando la emigración de figuras pedagógicas y las dificultades con recursos y transportación.
Tras el concierto del próximo 17 de enero, que cierra el ciclo sinfónico, Nova Corda se enfocará en su próximo gran proyecto. Será un concierto temático de bandas sonoras, en abril, coincidiendo con su octavo aniversario.
También tienen planeado participar en la 9na edición del Festival Edgardo Martín de Cienfuegos y aspiran a materializar un proyecto discográfico, tras haber ganado el Premio Colateral en el Festival Bis Music.
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