Como parte de las actividades por el aniversario 73 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, guardiamarinas de la Academia Naval Granma sostuvieron un intercambio con uno de los 82 expedicionarios del yate Granma.

Hasta el hogar del general de brigada de la reserva Enio Leyva Fuentes, llegaron jóvenes de la la Academia Naval Granma, en diálogo ameno Enio compartió anécdotas de su vida revolucionaria «Yo siempre fui un rebelde, esa actitud germinó en mí por naturaleza, producto de las desigualdades vividas antes de la Revolución, que me impulsaron a la lucha desde tan temprana edad».

Enio Leyva Fuentes acumula 88 años, pero recordó con suma lucidez cuando, con tan solo 20 años, ya seguía, en México, las órdenes de Fidel Castro Ruz.

La cárcel, en territorio centroamericano, le impidió ser uno de los expedicionarios del yate Granma, pero obtuvo el reconocimiento de un incansable luchador.

Otras veces durmió tras las rejas, convencido de buscar, a cualquier precio, el bienestar de su pueblo.

Luego de 1959, gracias a su trayectoria, mereció el grado de general de Brigada, y le confiaron responsabilidades en la más alta dirección del país. 

El octogenario rememoró su entrañable amistad con el Comandante en Jefe de la Revolución; dice no haber conocido nunca a una persona tan sensible y honesta como él.

Mientras finalizaba el recuento de sus vivencias, manifestó su fe en la juventud como guardiana de los logros alcanzados, pese a las tremendas complejidades.

Durante el ameno diálogo generacional entre las nuevas generaciones que batallan en la defensa de las conquistas de la Revolucion y el expedicionario del yate Granma , se habló de historia y de aquellos días de rebeldía con la fe puesta en la victoria.

El homenaje a Enio Leyva Fuentes, por la guardiamarinas de la Marina de Guerra Revolucionaria , reafirma el compromiso de la juventud cubana con los ideales de justicia, soberanía y dignidad que guiaron a los jóvenes del Centenario.

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