Hoy, 16 de julio, conmemoramos el natalicio de José Antonio Echeverría Bianchi, un líder estudiantil cuyo valor y claridad de ideas lo convirtieron en un símbolo de la lucha por la justicia en Cuba. 

Como presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y fundador del Directorio Revolucionario, no dudó en enfrentar la dictadura de Batista con una férrea voluntad y patriotismo a toda prueba. 

Su pensamiento político, que abogaba por la unidad y la acción directa, quedó inmortalizado en su testamento político: "Si caemos, que nuestra sangre señale el camino de la libertad¨

Hoy su legado no es una reliquia del pasado, sino una urgente convocatoria a la acción en el presente. 

Su ejemplo nos exige no solo recordar su sacrificio, sino también renovar el compromiso con los ideales por los que luchó y murió: la soberanía, la justicia social y la dignidad del pueblo cubano.

Que su memoria nos impulse a ser dignos herederos de su sueño.

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