En el marco de la 41a Feria Internacional de La Habana (FIHAV-2025), la presencia de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) en el recinto ferial PABEXPO se erige como un símbolo de integración.

La comisión representante del bloque, encabezada por su ejecutivo Rander Peña, sirve para reforzar el vínculo entre Cuba y Venezuela, eje fundamental de la organización. Este espacio no solo promueve el comercio intrarregional con herramientas como el “Banco del ALBA”, sino que también se convierte en una tribuna para defender una visión del multilateralismo y solidaridad frente a las tensiones con Estados Unidos, evidenciando la vigencia de un proyecto político y económico concebido como alternativa a los modelos hegemónicos.

Rander Peña, secretario ejecutivo del ALBA-TCP, representa al bloque en la 41ª Feria Internacional de la Habana. Foto: Sheryl Márquez Vega

La 41a Feria Internacional de La Habana (FIHAV-2025), inaugurada este lunes por el primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, es mucho más que el mayor escaparate comercial de Cuba y el Caribe. Para los países del ALBA-TCP este evento es la materialización de sus principios de integración y un recordatorio de la inquebrantable alianza entre Cuba y Venezuela.

Rander Peña, secretario ejecutivo del ALBA-TCP, destacó que la presencia del grupo en FIHAV “va más allá de lo protocolar”. Es la puesta en práctica de mandatos presidenciales concretos. Peña destacó que, esta feria permite tener la vitrina de qué se produce. No solo lo que está haciendo Cuba y Venezuela sino un conjunto de países que se han dado cita en la capital cubana para mostrar sus potencialidades para el intercambio.

Ese abrazo eterno entre ambos líderes representó la hermandad entre los pueblos de Cuba y Venezuela. Foto: @PRESIDENCIACUBA

En el corazón del ALBA late la relación bilateral entre Cuba y Venezuela, que el propio secretario calificó como atípica e indescriptible. Se trata de un vínculo forjado en la solidaridad y la complementariedad, que se remonta a aquel abrazo entre los comandantes Fidel Castro y Hugo Chávez en 1994, un gesto que, según Peña, la historia ha confirmado como “un abrazo infinito, no solo entre ambos líderes, sino entre dos pueblos”.

Esta hermandad se institucionalizó con el Acuerdo para la Aplicación del ALBA el 14 de diciembre de 2004. Aquel documento fundacional, firmado por Chávez y Fidel, estableció las bases de una integración que priorizaba la cooperación sobre la competencia.

Para los líderes del ALBA-TCP, esta unión trasciende lo económico. En un contexto de tensiones con Estados Unidos, Peña enfatizó que contar con la relación con Cuba es extraordinario. Señaló a Estados Unidos como ese “enemigo común” que ha intentado “quebrar la dignidad de ambos pueblos” y se refirió a Cuba y Venezuela como dos faros de luz, no solamente para cada uno de nuestros pueblos, sino para toda América Latina y para el mundo.

Esta postura se alinea con comunicados recientes del bloque, donde el ALBA-TCP se ha posicionado en contra de las acusaciones de Estados Unidos contra Venezuela, calificándola de “maniobra política” para justificar una agresión.

Hoy el ALBA-TCP está integrada por Venezuela, Cuba, Nicaragua, Dominica, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, San Cristóbal y Nieves, Granada y Santa Lucía. El bloque continúa desarrollando nuevos proyectos como el ALBA Azul, una iniciativa para el desarrollo conjunto de las capacidades pesqueras y acuícolas de los países miembros, desde las fortalezas que permitirán responder a los desafíos comunes en materia de gestión y ordenación de los recursos pesqueros propios.

La Agencia de Cooperación para el Desarrollo del ALBA es una instancia de la Secretaría Ejecutiva de la Alianza, cuyo objeto es la ejecución de acciones de cooperación internacional para el desarrollo, en el marco de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América y su ámbito de acción e influencia geográfica y política.

La participación activa del ALBA-TCP en FIHAV-2025, una feria que cuenta con más de 700 empresas de 55 países demuestra que este mecanismo de integración, forjado de la hermandad cubano-venezolana, mantiene su vigencia y se afianza como un espacio de promoción comercial y de defensa de una identidad regional común.

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