La temporada veraniega, en la capital, recién echo a correr. Las autoridades locales han anunciado un plan de actividades “cargadito”, con múltiples opciones, que además de variadas prometen ser muy atractivas.

Tras más de dos años de confinamiento, que dictó una pandemia cruel, que enfermó, enlutó, y nos mantuvo puerta adentro, en el hogar, más de lo deseado y llenos de añoranzas, la etapa estival desbordará las calles, abarrotará las playas y las plazas, hará del esparcimiento la opción preferida de la mayoría.

Pero ¡ojo!, con las vacaciones masivas también habrá un incremento de la circulación de peatones y vehículos, y con ello también las probabilidades de ocurrencia de accidentes de tránsito. Agrego un dato preocupante: Los percances viales en Cuba se disputan el cuarto o quinto lugar entre las causas de muerte, en sentido general.

Foto: Elías Argudín

Reinaldo Becerra Acosta, secretario general de la Comisión Nacional de Seguridad Vial (CNSV), ha alertado de los peligros que, en tal sentido, gravitan en la capital: concentración del 30 % de todo el parque vehicular, mayor cantidad de propuestas para la recreación, y ser de las provincias, en la cuales se han dado los mayores incrementos de accidentalidad, en lo que va de año.

En consecuencia, ha hecho un llamado a la cordura y la disciplina, pero como la vida ha demostrado que solo con la exhortación no basta, asimismo anunció las medidas dispuestas por la CNSV, que son de obligatorio cumplimiento y estarán vigentes durante todo el verano (hasta el 28 de agosto), a fin de potenciar la prevención, reducir los peligros, y evitar que los accidentes de tránsito se conviertan en el desayuno, el almuerzo y la comida de todos los días.

Son un total de 12 indicaciones, a adecuar por las Comisiones Provinciales de Seguridad Vial, en correspondencia con las características particulares de cada lugar, pero que harán hincapié y exigirán el uso del casco y el cinturón, además del adecuado estado técnico de los vehículos y sobriedad, por parte de los conductores.

A tales fines, se montarán puntos control para medir el nivel de alcohol en sangre (alcoholemia) y la revisión técnica, en lugares claves, en un combate tenaz contra las indisciplinas de choferes y peatones, a diario, pero que será reforzado los fines de semana;  prevé asimismo el incremento de la vigilancia, control y patrullaje, en las vías de acceso hacia los lugares de mayor afluencia de público.

En correspondencia, habrá exigencia extrema por el respeto a las medidas de seguridad en el caso de las transportación masiva (obligatoriedad del permiso de verano, revisión técnica actualizada, sin exceder las capacidades, altura adecuada de las barandas), la cual no podrá hacerse en vehículos que no reúnan las condiciones (por ejemplo, tractores) ni después del horario que se establezca para cada provincia.

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