Saluda. No hay algo más agradable que un saludo afectuoso. Sonríe. Se necesitan 72 músculos para arrugar la frente y solamente 14 para sonreír.
Llama a las personas por su nombre o sus apellidos. La música más grata para el oído de una persona es el sonido de su propio nombre.
Interésate sinceramente por las personas. Puedes ser agradable a todo el mundo, siempre que trates de serlo. Verás el resultado. Se veraz. No hagas que las personas pierdan la confianza que te tienen.
NO grites. En las relaciones interpersonales se ponen de manifiesto tanto las costumbres como la educación, cultura, temperamento y carácter de las personas.
Las tensiones promueven reacciones imprevisibles que hacen las relaciones defectuosas Para estabilizar cuida los pequeños detalles. Quien grita confiesa el fracaso de hacerse oír. El grito trae el insulto, la falta de respeto.

![[impreso]](/file/ultimo/ultimaedicion.jpg?1782409655)