El prestigio de la capitalina empresa Diseño Ciudad de la Habana (DCH), trasciende las fronteras habaneras.  “Es una de la entidades orgullo del Sindicato de la Construcción, a lo largo y ancho de toda la Isla”. Así lo reconoció Susel Mustelier Delgado, miembro del secretariado de la organización obrera, a nivel de país, al hablar en el acto de entrega del pergamino que le acredita a la  entidad, la condición de Vanguardia Nacional, en virtud de los resultados a lo largo del 2025.

Y en opinión de este reportero, además de sobresalir dentro del sector, con luz suficiente como para deslumbrar, brilla asimismo, aun cuando la mirada es más abarcadora, e incluye a todos los frentes productivos y escenarios.

A mediados de la década de los ochenta, DCH se estrenó en el sitial más alto que en el orden colectivo se reserva a las entidades productivas y de servicios, tanto estatales como las que no lo son, con los mejores dividendos productivos, de eficiencia y sindicales.

Susel deposita el certificado que acredita la confirmación de VN, en manos de Teresa, directora general de DCH. Foto: Elías Argudín

Desde entonces, no ha cedido un ápice en el propósito de no fallarse así mismo, ni a los clientes y mucho menos a la Revolución y su pueblo. Amplió horizontes y capacidades productivas –digamos más bien, conquistó ese derecho-, como también el de poder tocar puertas a otros contratistas, que estaban más allá del objeto social que le habían asignado en marco “estrecho” de la subordinación local, e incursionó en áreas de  mayor exigencia, digamos, por citar solo dos ejemplos, Turismo y proyectos de hotelería, respectivamente.

De manera que repitió en el ascenso al podio reservado para los grandes, una y otras vez; en tiempos de abundancia cuando las condiciones lo hacían relativamente menos exclusivo; pero asimismo apostó por la permanencia, en momentos que empezó a escasear todo e incluso, muchas veces no había,

Ahora mismo acaba de ratificar la condición de colectivo Vanguardia Nacional, por trigésimo novena ocasión consecutiva. Toda una leyenda hecha a pulso y con la manga al codo.

Por si fuera poco, DCH tiene (casi) el ramillete completo de galardones y distinciones habidos y por haber. Los certificados acreditativos cuelgan de los murales y las paredes por montones (Premios Giraldilla a la Calidad, y de Gestión Empresarial; Premio Nacional de Calidad; Premios de Arquitectura, de Diseño Urbano e Ingeniería…)

Combinación de fotos que muestran al restsurante-bar, edificado, a partir de contenedores. Foto: Elías Argudín

El 2025 fue un año tremendo, pero los hombres y mujeres de DCH desplegaron todo tipo de alternativas e hicieron un esfuerzo extraordinario, que les permitió sortear la crisis y cumplir todos los planes, con eficiencia. Hubo otros logros, no obstante: productividad, excelencia en el servicio a los clientes, costos, rendimientos, cuentas por pagar y cobrar, en términos…), de los cuales no voy dar detalles. Se sabe o intuye los requisitos que deben atesorarse para merecer el más alto reconocimiento que, a propuesta de los sindicatos, otorga la Central de Trabajadores de Cuba (VN).

Los hechos hablan como prueba de la capacidad de resiliencia de los trabajadores de la entidad. En tanto cruzarse de brazos a la espera de mejores tiempos no es una buena opción en lo personal ni tampoco para el colectivo y el país, han puesto la mirada en la elaboración de varios proyectos prototipos para levantar nuevas viviendas a partir del aprovechamiento de contendores y –en estrecha coordinación con la empresa de proyectos de las Fuerzas Armadas- también con la utilización de la madera, en calidad de materia prima fundamental, combinada con albañilería, en este caso solo para las áreas húmedas, los baños porque son dos, el del cuarto matrimonial y uno para el servicio general .

Les aseguro, que ambos conceptos, combinan rapidez, economía de recursos, sostenibilidad, confort, y entre otras cosas más, también belleza, aunque algunos, tal vez, se resistan a creerlo.

Y a quienes lo pongan en duda, les invito a visitar, el restaurante-bar, ubicado en 25 y 37, reparto Kohly (justo frente a la sede central de DCH), ya terminado, pero pendiente de inauguración, y edificado a partir de contenedores.

O quizás mejor, en tanto tal vez resulte más ilustrativo, pudieran echar un vistazo a algunas de sendas viviendas edificadas, también sobre la base de la reutilización de los módulos metálicos de carga marítima, que ya son un hecho en el Cotorro, Guanabacoa, y en Santiago de las Vegas, en Boyeros.

En la línea de las prioridades que imponen las actuales circunstancia, DCH incursiona asimismo en algunas propuestas en función del montaje de paneles solares, y además la conceptualización para el rescate y ampliación del estadio Pedro Marrero, con el propósito de convertirlo en plaza principal de la Isla, desde el punto de vista de las competiciones de futbol y la preparación de sus practicantes.

Montaje de sistemas de energía renovable Foto: Elías Argudín

Hay otras incursiones que también les ocupan y de igual modo apuntan hacia lo tradicional, como es el caso de la remodelación de la Casa Protocolo del Complejo Monumentario del Cacahual (casona colonial), acicalamiento de algún que otro hotelito y otras viviendas, en envergadura menos masiva.

En sus palabras Mustelier Delgado, de igual modo, felicitó al colectivo de trabajo de DCH, y resaltó su unidad y sentido de pertenencia como factores esenciales que les garantizan superar tan enorme cúmulo de restricciones y llegarle e incluso superar los compromisos.

Por su parte, la arquitecta Teresa Lluis Rojo, directora general de la entidad, ratificó el compromiso de mantenerse siempre en la vanguardia.

La ceremonia devino escenario propicio para que los trabajadores protagonizaran el gesto que los cubanos han bautizado con el título de Mi firma por la Patria, y rubrican una suerte de declaración de principios de condena al recrudecimiento del bloqueo y las amenazas de agresión de la actual administración de la Casa Blanca, al tiempo que ratifican el compromiso de fidelidad a la patria y la decisión de defenderla al precio que imponga el enemigo.

Teresa, en su condición de integrante del colectivo de DEC, rubrica el documento Mi forma por la patria. Foto: Elías Argudín

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