Un control popular, con la participación de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y de la Dirección Integral de Supervisión y Control (DISC), del capitalino municipio de Plaza de la Revolución, fue realizado en las inmediaciones del Mercado de 17 y K, en el Consejo Popular Rampa.

En el lugar, se impusieron 10 Multas por el valor total de 173,000 pesos, y fueron decomisadas cuatro carretillas de revendedores ilegales, con 33 Libras de col, 222.02 libras de tomate, 18 libras de malanga, 46.2 libras de pimiento, 127 libras de cebolla, 44 libras de plátano vianda más 21 unidades independientes, 132.47 libras de guayaba, 65 libras de aguacate más 63 unidades independientes,174.34 libras de fruta bomba, 59.16 libras de limón , 61.49 libras de papa, 61.74 libras de pepino, 6.75 libras de zanahoria, 40 libras de piña, 19 libras de plátano burro y 14 libras de plátano fruta.

Pedro Lizardo Garcés Escalona, presidente del Consejo Popular Rampa, en su perfil de Facebook escribió: “los productos decomisados fueron destinados a las Escuelas Primarias Arturo Montori, Orlando Pantoja, al círculo infantil Soldaditos y el Sistema de Atención a la Familia (SAF) «EL RAMPEÑO».
Otras informaciones:

![[impreso]](/file/ultimo/ultimaedicion.jpg?1769618245)
Debe ser sistemático el asunto en cuestión.el problemas se va a diario.lo atajan x un lado y sale x otro.es un pulpo maldito.el sábado estaba la Malanga a 250 la libra en el parque trillo.y no había nint inspector
Caiganle areiba con ese entusiasmo a los que venden quimico, esos si hacen daño y a pesar de los operativos en la aduana los resultados acà abajo no se ven.
Este trabajo conjunto debía ser diario y en toda La Habana. Tomar en cuenta que si no se realizan de forma sistemáticas,las violaciones continúan
Se necesita ese tipo de inspección en la Lisa, de manera sorpresiva sin la participación y el conocimiento de los inspectores del DISC de la Lisa que son los primeros corruptos y están en contubernio con los vendedores. También que lo hagan en las ferias de los sábados, donde estando los inspectores, las violaciones se realizan en su presencia sin que reaccione ninguno.
De acuerdo con lo legislado, los carretilleros solo se detienen cuando aparece algún cliente a comprar, mientras tanto tienen que estar rodando para acercar el producto al hogar. Lo que hoy hacen es una violación delante de los ojos de las autoridades que lo permiten. De hecho son agromercados estacionarios.