Las medidas anunciadas, a implementar a partir de marzo, no son de corte neoliberal como quiere hacer ver el enemigo. Buscan corregir distorsiones y enrumbar la economía, en función de que las cuentas den, lo mismo en la macro que en la microeconomía, dentro del hogar y puertas afueras.

Dicho de otro modo, ingresar más, ser más eficientes, y que al final se revierta en la prosperidad del pueblo, esencia fundamental de la Revolución, que no habrá de abandonarse nunca, al decir de Luis Antonio Torres Iríbar, primer secretario del Partido en La Habana, al intervenir en la reunión mensual, convocada para evaluar el desempeño económico del territorio, centrada, esta vez, en los aseguramientos llamados a garantizar la puesta en vigor de las nuevas disposiciones, aquí en la capital.

Aun no es un hecho consumado y ya nos acusan de haber lanzado un paquete choque, añadió el también miembro del Comité Central, quien precisó que las únicas regulaciones ya en vigor, guardan relación con el aumento salarial a los trabajadores de Salud y Educación, lo cual desmiente por sí solo las incriminaciones de quienes manipulan la verdad descaradamente y buscan desacreditar, dividir, subvertir el orden.

El programa de aseguramientos de la capital, contempla algo más de 30 proyecciones que hacen hincapié, tanto en limitaciones  como  potencialidades, y en sentido general apuntan a la estabilización macroeconómica, incremento y diversificación de las exportaciones, redimensionamiento de la producción nacional, con énfasis en el aprovechamiento de las capacidades instaladas; desarrollo del sistema empresarial, a partir de la integración de todos los actores económicos; transformación del entorno judicial, regulatorio y organizativo de funcionamiento de la economía;  cerco al delito, la corrupción e indisciplinas sociales, poniendo hincapié en la prevención, además de ampliar la política social y los mecanismos de protección a las personas, familias y comunidades, en situaciones de vulnerabilidad.

En lo particular fueron definidas acciones a fin de  reducir gastos, incrementar ingresos, regular y controlar los precios, ir a un balance de alimentos, que apunte a una canasta básica con mayores aportes de factura nacional, multiplicar las MIPYMES estatales, en busca de más y mejores bienes y servicios; ir a una descentralización gradual hacia los municipios de las aprobaciones de nuevos actores económicos, favorecer la fiscalización en los actores no estatales que reportan pérdidas, extender la aplicación de impuestos a las ventas mayoristas a las MIPYMES, además del perfeccionamiento en la gestión de administración tributarias, entre otras.

Foto: Elías Argudín

Torres Iríbar anunció un proceso que implica este mismo análisis en todos los escenarios, niveles y entidades, pero particularizando en las insuficiencias y problemas de cada lugar, los pasos a seguir para erradicarlos y la identificación de las oportunidades que permitan saltos cuantitativos y cualitativos.

En sus comentarios, al margen de algunas de estas propuestas, hizo referencia a la necesidad de prestar particular atención a la concertación de precios, entre los gobiernos locales y los productores (bienes y servicios), ya sean estatales o particulares, ficha de costo mediante, de manera que el monto fijado implique un margen de ganancia justo, pero que no sea abusivo y de respiro al consumidor, e incluya seguimiento, control, exigencia y sanciones rigurosas con los violadores.

También habló de la obligatoriedad de ofrecer todas las posibilidades de formas de pagos oficializadas en la Isla, por parte de los comercializadores de productos u otras prestaciones, para que el cliente elija, y quienes incumplan se verán obligados a enfrentar penalizaciones drásticas.

Por otra parte, al referirse al incremento del 25 % de la tarifa eléctrica en el sector residencial, a partir de 500 Kwh, dijo que en la capital, durante el período invernal solo 15 mil consumidores consumen por encima y en verano, 54 mil, lo que representa el 2,1 % y 7 %, del universo total, respectivamente.

Asimismo puso como ejemplo que las nuevas tarifas a la transportación de pasajeros, no implican incrementos en el caso del transporte urbano, y el déficit que ello implica, unos 30 a 35 millones por mes,  corre a cargo del presupuesto del estado, con el propósito de evitar afectaciones a los trabajadores de esas entidades.

Torres Iríbar habló de otras bondades: la bonificación del 50 % en el pago del pasaje para los estudiantes, invariabilidad de las tarifas vigentes cuando de trasladar a pacientes que requieren de servicios de hemodiálisis, precios favorecidos en la venta de combustibles a los transportistas privados.

Puntualizó que aunque hay medidas que de manera inmediata pueden implicar incrementos de precios y afectación del poder adquisitivo de los salarios, a mediano y largo plazo, coadyuvarán al enrumbamiento  de la economía, y se traducirán en beneficios para todos.

El encuentro, no por gusto, tuvo por sede Empresa Industria Electrónica Camilo Cienfuegos, en Boyeros. La entidad es ejemplo en la adaptación a los nuevos desafíos que complejizan a niveles insospechados el actual contexto económico-social, del planeta y de la Isla.

Sin embargo, sobre la base de nuevas prestaciones y conceptos de gestión, y el encadenamiento con actores estatales y del sector privado, hoy la Camilo Cienfuegos no solo pone en el mercado equipos electrónicos totalmente nuevos, sino que también repara, da mantenimiento, recicla, aprovecha al máximo las potencialidades de la energía renovable y ha incorporado otras prestaciones, a partir del reciclaje, y establecido fuertes vínculos con la comunidad, que la convierten en un modelo de eficiencia y desarrollo sostenible.

Torres Iríbar convocó a todos a beber de estas experiencias, que vienen a demostrar que de aprovechar certera y oportunamente las medidas que dan mayores facultades a las entidades estatales, se pueden alcanzar resultados encomiables y saltar por encimas de las carencias y el bloqueo.

Esta empresa, que cuenta con dos MIPYMES estatales y mantiene relaciones con otras 12 del sector privado, está llamada a convertirse en escuela a donde vengan a tomar experiencias los distintos actores económicos, acotó el Primer secretario del Partido en la capital, quien llamó a convertir en reglas estas excepciones.

Por su parte, Lissette González García, jefa del Departamento Ideológico del Comité Provincial del Partido, informó acerca del proceso para la corrección de las desviaciones y tendencias negativas de la sociedad cubana actual, sus conceptos básicos, alcance, fundamentación, tareas y etapas; al tiempo que enumeró las acciones que comprenden su acompañamiento político y comunicacional.

Finalmente, Torres Iríbar ratificó algunos principios y estrategias que deben acompañar la implantación de las medidas, esgrimidas por el Primer Secretario del Partido del Comité Central y Presidente de la República Miguel Díaz-Canel, en intercambio con los cuadros:

Mantener informado al pueblo, hacerle entender las pretensiones del enemigo al tratar de descalificar tales regulaciones. Es menester dejar claro que estamos ante un proceso impostergable y necesario. Ante la aplicación de cualquier medida evaluar su impacto, sobre todo en las personas vulnerables, las cuales deben ser asistidas, en caso de que se vean implicadas con efectos negativos. No podemos esperar solucionar los problemas económicos para empezar a dar respuesta a los de tipo social, han de llevarse de manera paralela.

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