Las consecuencias del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de Estados Unidos contra Cuba fueron denunciadas hoy por múltiples organizaciones regionales y multilaterales durante el debate en la Asamblea General de Naciones Unidas del proyecto de resolución que exige el cese inmediato de esa política hostil.
En la apertura de la jornada, el representante de Singapur, a nombre de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental, señaló que exigir el cese inmediato del bloqueo estadounidense a la isla representa un acto colectivo de coherencia en función del orden multilateral basado en reglas y no en el uso de la fuerza y la presión coercitiva.
El bloque regional expresó particular preocupación por la situación del pueblo cubano que es sometido a afectaciones al sector energético que dificultan el ejercicio de los derechos humanos básicos.
Mencionó la espera para más de 100 mil intervenciones quirúrgicas de pacientes, con una alta proporción de niños, amenazados incluso en la continuidad de su existencia por las restricciones vigentes.
A la causa de Cuba por el levantamiento del bloqueo estadounidense se sumó la representación de Uganda, en nombre del Movimiento de los No Alineados (MNOAL).
Acorde a la posición del organismo, la nación africana expresó especial preocupación por las medidas adoptadas por Washington, que equivalen a un bloque naval sin precedentes y sin base en el derecho internacional.
Uganda condenó además el peso de esta medida en la ampliación de los efectos extraterritoriales del bloqueo que afectan no solo a los cubanos sino a terceros países, por lo cual no se trata solo de una cuestión bilateral.
De igual manera, urgió al organismo internacional a movilizar esfuerzos por impedir una intervención militar, violatoria del orden mundial vigente.
La diplomacia ugandesa concluyó reiterando el compromiso del país y el bloque a cooperar en el mantenimiento del multilateralismo y en defensa de foros internacionales donde se puedan dirimir de forma pacífica las diferencias.
En la dimensión regional, la representación de Uruguay, de parte del Grupo de los 77 y China (G-77), ponderó el peso de la mayor de las Antillas como un eslabón clave para la cooperación Sur-Sur, por lo cual, propuso no solo cesar inmediatamente el cerco norteamericano, sino retirarla de la lista norteamericana de Estados patrocinadores del terrorismo.La diplomática sudamericana, en representación del bloque de Naciones Unidas que reúne a un número mayor de integrantes, expresó preocupación por las consecuencias humanitarias que tiene la aplicación de estas sanciones y el freno para la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible.
Ejemplificó, además, como estas acciones constituyen una amenaza insostenible a las leyes de libre comercio y relacionamiento entre las naciones
Extendió de esta manera la solidaridad del grupo, y en particular de Uruguay, con la población cubana, a la vez que reiteró lo injustificable de imponer este tipo de relaciones entre Estados por cuestiones políticas.
Namibia, a nombre del Grupo Africano, se sumó a las declaraciones previas de apoyo a la resolución cubana a la vez que recordó el apoyo y participación de la isla en las luchas por la liberación nacional en el continente y contra el Apartheid.
El representante continental señaló que estas posiciones son contrarios a las reglas del libre comercio entre las naciones.
De esta manera, el diplomático adelantó la votación de su país a favor del proyecto de resolución cubano, para luego recordar que el respeto a la soberanía y la no injerencia debería ser brújula de las relaciones bilaterales.
(Toamdo de ACN)