La comunicación comunitaria, esa que se genera en los barrios y desde los barrios, cobra cada día mayor importancia. En un contexto marcado por el avance de las nuevas formas de circulación de información y por las complejas circunstancias que enfrenta el país, el papel de quienes trabajan en el ámbito comunicacional adquiere especial relevancia.
Por esa razón, durante martes y miércoles, varios comunicadores de la capital participaron en el curso Gestión Estratégica de la Comunicación Comunitaria, desarrollado en la sede del Gobierno Provincial de La Habana.
Durante las dos jornadas se debatió sobre la necesidad de transformar las formas de hacer comunicación y pasar de una práctica centrada en comunicar para la comunidad a otra que permita construir la comunicación con la comunidad, a partir de un contacto más cercano con sus habitantes.
Fortalecer el vínculo con la población, conocer de primera mano las principales problemáticas de cada territorio y ofrecer información oportuna y clara constituyeron algunos de los ejes del curso, en el que se analizaron experiencias y ejemplos sobre cómo alcanzar esos objetivos.
En la clausura estuvieron presentes Reinol García Moreiro, vicegobernador de La Habana, y Onelio Castillo Corderí, vicepresidente primero del Instituto de Información y Comunicación Social (ICS).
Al dirigirse a los participantes, Castillo Corderí resaltó la responsabilidad de los comunicadores de garantizar que la población esté informada, especialmente en las circunstancias actuales.
«Tener la información es saber cómo actuar, es saber entender las realidades que tenemos y también poder dialogar con el pueblo y construir esa realidad unida que necesitamos en escenarios tan difíciles como los que estamos viviendo», expresó.
El vicepresidente primero del ICS llamó igualmente a romper esquemas, potenciar el diálogo cara a cara con la población y multiplicar los canales de información disponibles.
Señaló que, aunque existe una Ley de Comunicación, su aprobación no resulta suficiente. A su juicio, es necesario conocerla, comprenderla y continuar la preparación profesional para contribuir a que la comunicación social se consolide como un componente de la gestión de gobierno en Cuba.
Castillo Corderí concluyó definiendo la comunicación como un «arma estratégica para defender a la Revolución y defender nuestro proyecto social».