Una velada de danza, resistencia y continuidad de escuela

Resiliencia, lyrical jazz y el sello de la escuela cubana en la capital cubana
Foto: Ramsés Valdés Hatman

El legado de la triada fundadora del ballet en Cuba —Alicia, Alberto y Fernando Alonso— perdurará mientras exista el empeño de maestros, familiares y jóvenes latinos, especialmente cubanos, que apuesten por la danza como camino de vida. Así quedó demostrado en la Gala de clausura del Taller Internacional de Verano de la Cátedra de Danza del Ballet Nacional de Cuba (BNC), efectuada en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba.

Un total de 120 participantes —entre niños y adolescentes de Cuba y México— formaron parte de esta edición del taller, que se desarrolló del pasado 20 de julio hasta el 2 de agosto. El Teatro Nacional fue testigo y sede de una velada que coronó dos semanas de intenso aprendizaje, en las que los estudiantes recibieron clases de puntas, ballet, repertorio, danza moderna cubana, preparación física, entre otras disciplinas.

A sala llena, el público disfrutó de diversos pas de deux y variaciones femeninas y masculinas del repertorio clásico aprendido durante el curso, así como de muestras de obras contemporáneas y de lyrical jazz, creadas especialmente para el taller por el profesor salvadoreño Kevin Henríquez, además de montajes de autoría de los propios maestros del taller.

En declaraciones ofrecidas a este medio, el coreógrafo invitado habló sobre las tres obras de jazz lyrical que presentó. Comentó que la primera, titulada Rescue, trata sobre el autorescate —donde la bailarina está en constante lucha por dominar su cuerpo y rescatarse a sí misma—; la segunda, The Cruge, se basa en una historia de amor entre dos personas que intentan estar juntas, pero no pueden lograrlo; y la tercera es You Stole the Show.

Henríquez, quien visita Cuba por tercera ocasión —las dos primeras para recibir clases de la metodología cubana—, destacó la disciplina y la técnica como sellos distintivos de la escuela cubana. Aseguró que la Mayor de las Antillas es una potencia artística a nivel mundial y que para él ha sido una de las plataformas más grandes de crecimiento que ha podido tener. Sobre el contexto actual, marcado por la crisis energética, el coreógrafo salvadoreño habló de resiliencia y puso como ejemplo que, pese a los incidentes, el show continuó y el público disfrutó y se sintió orgulloso.

A pesar de los altercados con el fluido eléctrico y el aire acondicionado del teatro, los jóvenes y sus maestros supieron buscar alternativas in situ para que la celebración no se detuviera. Mercedes Beltrán, directora de la Cátedra de Danza, aprovechó la ocasión para agradecer a todos los padres y familiares de los estudiantes por apostar por la danza. Calificó a los y las participantes como continuadores del legado de la escuela cubana de ballet.

La Cátedra de Danza del BNC, creada en 1998 por Alicia Alonso para promulgar la enseñanza del ballet, reafirma así su compromiso con la formación de nuevas generaciones y con la pervivencia de una tradición que, como demuestra esta gala, sigue viva.

 

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