Los cubanos tienen muy presente la infame invasión mercenaria de Girón de 1961, apenas dos años del triunfo revolucionario de 1959. Y desde entonces la nación caribeña ha tenido que enfrentar actos terroristas, estrategias de subversión, bloqueos y asedios de disimiles maneras por parte del gobierno de los Estados Unidos, principal patrocinador de la contrarrevolución en Cuba.
La necesidad de reforzar la defensa de la Patria está vinculado a esa política de hostilidad y cerco criminal impuesto por Washington que lleva más de 60 años de instrumentación contra la Isla, record de infamia. Desde el sur de la Florida son decenas las incursiones armadas y acciones violentas orquestadas por grupos extremistas, odiadores, y entes frustrados cobijados en ese país.
El genocida acto de Girón se inició el 15 de abril de 1961, como antesala a la invasión, bases aéreas cubanas de forma traicionera y con camuflajes con insignias cubanas ubicadas en aeronaves enemigas, atacaron las bases de San Antonio, Santiago de Cuba y Ciudad Libertad.
Los cobardes bombardeos trajeron consigo la muerte de jóvenes que cumplían con su deber patriótico defendiendo trincheras de su tierra. Como símbolo de coraje y amor a su pueblo y al máximo líder de la Revolución, el joven Eduardo García Delgado, que fue uno de los cubanos herido mortalmente por la metralla de los invasores, escribió en su lecho de muerte, con su sangre, el nombre de Fidel, legado histórico que encierra su profundo sentido de la defensa de la Patria.
En este contexto de incesante hostilidad contra el naciente proyecto emancipador cubano, los medios de comunicación estadounidense y aliados occidentales incentivaron férreas campañas de desinformación y tergiversación de la realidad de Cuba, para justificar con burdos pretextos y colosales falacias, la agresión.

Similares estrategias continúan implementándose durante años con el objetivo de aislar a la Isla en el escenario internacional, pero la moral, justeza y el valor de los conceptos y principios que defiende la Revolución, así como su esencia solidaria hacen que la inmensa comunidad mundial repudie esa política cruel contra el país.
El día 16, ante los jóvenes caídos víctimas de ese preámbulo a la agresión, el Comandante en Jefe, Fidel Castro, declaró el Carácter Socialista de la Revolución y la decisión de defender la Patria hasta las últimas consecuencias, enarbolando la consigna histórica de ¡Patria o Muerte!
Y el 17 de abril cuando los mercenarios desembarcaron por Playa Girón con el objetivo de establecer una cabeza de playa y buscar apoyo interno, además del que ofrecía Washington con sus medios, encontraron un pueblo combativo, presto a la defensa de la nación, un bastión inexpugnable con una profunda conciencia revolucionaria y humanista. Y en solo tres días fueron derrotados, a pesar de su entrenamiento por tiempo y los recursos a su disposición entregados por el gobierno de EE. UU. que los pertrechó de armas y equipos de combate.
Un pueblo unido cerró filas alrededor de la dirección del país, se desarrolló una colosal movilización popular, se fortalecieron las milicias junto a miembros del Ejército Rebelde y la Policía Nacional Revolucionaria.
Hoy en un contexto nacional e internacional y el vil recrudecimiento del bloqueo a la Isla, vuelve la población cubana, mayoritariamente, a cohesionarse para defender lo más preciado de cualquier pueblo, su soberanía e independencia ante las amenazas y chantajes de los hacedores de conflictos, guerras e intervenciones, que pretenden destruir la Revolución y sus conquistas sociales a favor de las grandes mayorías de cubanos, sin distinción de clase, raza ni credo.
Con el aguerrido y patriótico pueblo de Cuba vendrán, como ayer, más Girones de victorias, ¡Abajo el bloqueo!, ¡Gloria a los héroes y mártires!
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Coloquio PATRIA, espacio crucial para la resistencia cultural y la soberanía comunicacional

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