Junto con la micro, mediana y pequeña empresa (MIPYMES) otro nuevo actor en Cuba, la empresa filial, entrará en acción en agosto o septiembre venideros, tras quedar diseñadas las normas jurídicas correspondientes, según informó hace unos días en la Mesa Redonda el viceprimer ministro y titular del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), Alejandro Gil Fernández.
Aunque el Decreto-Ley No. 34, del Consejo de Estado, y publicado en la Gaceta Oficial No. 51 Ordinaria de 7 de mayo de 2021 alude a esa figura, a su concepción y concreción, el anuncio de su creación fue una de las 15 medidas dadas a conocer en septiembre de 2020, como ampliación de las acciones aprobadas mucho antes con vistas a perfeccionar el sistema empresarial cubano.

Como un paso intermedio hacia el proceso de restructuración y modernización de éste se concibió desde entonces la incorporación de la empresa filial, la cual se constituye a propuesta de una empresa y se presenta a la aprobación del MEP mediante la Organización Superior de Dirección Empresaria (OSDE), Organismo de la Administración Central del Estado o Gobierno territorial al cual se integra o subordina.
Pero se subordina a la entidad que la crea y esta le cede parte de su patrimonio, además de que adquiere personalidad jurídica.
También se origina a partir de una Unidad Empresarial de Base existente o como resultado de nuevos negocios o inversiones, que reúnan los requisitos de ejecutar ciclos productivos totales o parciales; o desarrollen actividades de diferente naturaleza dentro de la misma empresa.
Según lo hasta ahora estipulado, la empresa filial asume las funciones y facultades previstas en la legislación vigente para la empresa y su Director General, respectivamente, así como distribuye utilidades después de impuestos, previa aprobación de la entidad que la formó, crea las reservas establecidas jurídicamente y aporta el rendimiento de la inversión estatal a la empresa de la cual surgió.
Al abundar en su concepción, el viceprimer ministro Alejandro Gil explicó en reciente Mesa Redonda que esa figura surge en caso de que cierre ciclos productivos una UEB, la que también puede convertirse en una micro, pequeña y mediana empresa.
Esto persigue el objetivo de pegar la decisión lo más posible a donde se genera el hecho económico, es la manera más eficiente de dirigir, subrayó.
Si hay una UEB en Guantánamo y cierra ciclos productivos, a lo mejor consideramos que tiene más posibilidades de tomar decisiones eficientes y ajustadas a sus características y condiciones de su entorno, si es una empresa filial, por ejemplo, manifestó el titular de Economía y Planificación.
A principios de junio el Consejo de Ministros aprobó el perfeccionamiento de los actores de la economía cubana, que incluye a la empresa estatal socialista; a las cooperativas no agropecuarias; a las Mypimes; y al trabajo por cuenta propia, convocados todos a impulsar, cada uno desde su ámbito, el desarrollo de la nación.
Está la empresa filial y está la micro, pequeña y mediana empresa. ¿En qué punto estamos ahora?, se preguntó Gil Fernández en la Mesa Redonda.
En la precisión de los diseños desde el punto de vista de las normas jurídicas, facultades y el marco de actuación que van a tener, dijo para aclarar que no es que se esté en contra de las UEB ni de las OSDE.
Nosotros no vamos a derrumbar nada de lo que existe hoy así, de un golpe.
Pero estamos en un proceso de construcción de un diseño estructural con una visión de más eficiencia, acotó finalmente.
(Tomado de ACN)
Otras informaciones:
Aprueban planes generales de ordenamiento urbano de cinco ciudades cubanas
Clientes del BPA pueden crear depósitos a plazo fijo sin acudir a las sucursales bancarias

![[impreso]](/file/ultimo/ultimaedicion.jpg?1768789970)