Lo realizado hace dos semanas −en específico, el domingo 12 de abril− por la habanera Anisley García en la Copa Canadá de Clavados 2026, efectuada en Windsor, Ontario, vuelve a sembrar el optimismo en los seguidores de esta pequeña gigante, a menos de 100 días del inicio de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.

Su actuación de ese día merece ser leída más allá del onceno lugar que ocupó en la tabla de posiciones. Los 243.80 puntos logrados en la final del trampolín de 3 metros contra adversarias de varios países de la élite en este deporte estuvo lejos de lo conseguido por ella misma en esta prueba.

No obstante, las 282.30 unidades que sumó en el segmento preliminar, sí la señalan como una magnífica candidata al podio en la cita multideportiva prevista para celebrarse este verano en la capital de
República Dominicana.

Si bien no es esa una puntuación válida para confiar en la posibilidad de ganar una presea olímpica, mundial o panamericana, con este resultado no sería descabellado augurar la presencia en el podio de La Tuti (como también se le conoce a la multimedallista capitalina) en la lid regional que tendrá por sede a la nación cuna del merengue y la bachata.

¿Podrá Anisley reinar en Santo Domingo 2026? La respuesta parece flotar desde ya en las ahora tranquilas aguas de la alberca dominicana: si hoy compite con honor y buena técnica en eventos para cubrir la preparación en su merecida beca canadiense auspiciada por World Aquatics; el calor del Caribe, muy cerca de su patria, pudiera darle un lugar entre las favoritas.

Más allá de las posiciones que ha estado ocupando en varias de sus últimas competencias, es indudable que su entrenamiento en Canadá la está dotando de un arsenal de mayor grado de dificultad, probablemente
inalcanzable para la mayoría de sus potenciales contrincantes regionales.

Con certeza, la nacida en la principal urbe cubana no solo ha lanzado saltos precisos al tanque de clavados para su crecimiento; con ellos también ha pretendido lanzar un claro mensaje de advertencia: Cuba podrá contar con su aporte en Santo Domingo, y el podio ya siente la sombra −tal vez dorada− de su vuelo.

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