Después de nueve juegos disputados en las semifinales de la 64 Serie Nacional de Béisbol por primera vez los equipos visitantes se llevaron el crédito, luego de los triunfos, este sábado, de los Cocodrilos de Matanzas, nueve carreras por siete, frente a Industriales y, desde el estadio 26 de Julio, los Leñadores de Las Tunas, seis anotaciones por una, ante los Cazadores de Artemisa.

Los saurios volvieron a la dinámica positiva con el madero, lo cual facilitó el trabajo de unos lanzadores que dejaron muchas dudas en los distintos compases del encuentro y, además exigieron a una labor de dos entradas al cerrador Armando Dueñas, quien archivó otro salvamento en la campaña.

Matanzas hilvanó cuatro “rayitas” en la entrada inaugural y la siguiente, pero el inefectivo desempeño del abridor Yamichel Pérez obligó a apelar a otros tres relevistas antes de acudir a Dueñas durante octavo y noveno episodios.

Un viejo conocido por la afición yumurina, Yasiel Santoya, significó el más destacado a la ofensiva por los capitalinos, gracias a tres hits en cinco turnos con un trío de impulsadas, mientras por los dirigidos por Armando Ferrer, el jardinero Eduardo Blanco acaparó los aplausos con tres dobles de cuatro imparables, en cinco presentaciones al cajón de bateo, además de empujar a cuatro compañeros.

La decisión positiva desde el montículo estuvo a cargo de Shaiel Cruz; en tanto, en la otra cara de la moneda, el descalabro lo asimiló Lee Andy Plumas con una actuación efímera de dos outs, seis rivales enfrentados y cuatro anotaciones limpias.

De esta manera los matanceros dieron un paso adelante en el cruce particular, ahora con balance de tres sonrisas y dos tropiezos.

En la otra parte del organigrama, los Leñadores su acercaron a una nueva final de la pelota criolla, de la mano de Yosmel Garcés y una jornada productiva para la artillería, sobre todo en el bloque central, así como el aporte de Yassel Izaguirre, quien después de un solo inatrapable en diez chances, se apareció en el cuarto duelo con un doble y un jonrón en cinco acciones oficiales desde el “pentágono” para llevar hacia el home plate a tres corredores.

Dentro de una alineación que disparó 14 incogibles, los hermanos Alarcón y Henry Quintero, dígase del tercero al quinto maderos, respondieron a las exigencias respecto a su talento, luego de compilar ocho indiscutibles en 14 turnos, además de tres empujadas de conjunto.

Por segunda ocasión en las “semis” Geonel Gutiérrez sucumbió antes de alcanzar el ecuador del choque y se marchó con cuatro limpias y un promedio de los contrincantes de 350, producto se siete cañonazos en 20 veces al bate.

Con el empeño de culminar el pareo los Leñadores (3-1) apelarán a Eliánder Bravo como carta de triunfo para el compromiso dominical, mientras los Cazadores (1-3) buscarán aferrarse a la esperanza para seguir con vida en la postemporada.

(Tomado de ACN)

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