Ser profesor, más en los grados primarios, esos donde se asientan las bases de la vida, significa andar con la mochila del alma llena de sueños para despertar en los educandos las ansias de saber. Ver cómo en los ojos de los pequeños se enciende el amor ante cada nueva acción que se realiza, es la mejor recompensa que recibe el mexicano Luis Alberto Orozco Paniagua, quien, en su amado México, es maestro de primaria.

Mantener la mochila llena de sueños, requiere de estar siempre buscando nuevas experiencias, de vivir con intensidad cada minuto, de conocer a fondo nuevas realidades, para poder transmitir después esas vivencias. Por ello, este primer viaje a Cuba, a donde llegó en medio de jornadas de intensos apagones, y crisis en el transporte público, constituye para Paniagua una experiencia inolvidable.

Según nos comenta, "le queda la calidad de los cubanos, esa bienvenida que nos dan, el que sean hermanos, y me llevo en el corazón la parte humana de los cubanos". Acerca de su participación en la confección de libros cartoneros se dio a partir de la invitación que les hizo en el 2019 Sergio Fong para participar en las escuelas primarias. Conmenzaron a surgir estás redes internacionales en donde conocimos a Bárbaro, gestor del proyecto Soñarte".

"Desde el año pasado hicimos una colaboración con cartas, entre nuestros alumnos de primarias y niños del Proyecto Soñarte. Ellos comenzaron a intercambiarse misivas a través de una editorial cartonera, y este año promovemos el libro Ecos de América, leyendas que trascienden en la historia, en colaboración con el Proyecto Soñarte, para encuadernar este libro que se hace en colaboración entre México, Cuba y Perú".

Al indagar por su apreciación sobre los muchachos del taller la califica de impresionantes, desde el mismo momento en que tuvieron la primera colaboración con las cartas, "y ahora que recibimos tanto sus pinturas digitalizadas, como sus historias de leyendas, es fascinante. trabajan de una forma que no imaginamos.

Tuvimos una muy grata sorpresa al momento de ver la calidad de sus trabajos. Nos gustó mucho la colaboración entre los niños, algunos escribiendo, y otros haciendo las imágenes de esas historias, y eso es fascinante".

De sangre meramente mariachi, este hermano mexicano es de Guadalajara, Jalisco, una región donde 'se quiere a las buenas, pues es peligroso querer a las malas'... , ya piensa, si la economía se lo permite, venir a Cuba en el 2026, de donde dice tener una experiencia muy positiva, muy agradable.

Foto: Oscar Alvarez Delgado

Al tratar de su primera vez en Cuba, no podíamos dejar de preguntarle sobre cuánta diferencia puede haber entre los que se escucha de Cuba en México, y lo que él ha vivido. Su respuesta fue contundente: "Venía con una expectativa completamente distinta, por lo que se ha escuchado, y lo poquito que se ha visto. La experiencia que he vivido es muy bonita, la calidez de las personas, cómo nos han atendido. No tengo palabras para agradecer las atenciones que han tenido todos los miembros del proyecto. Aquí nos sentimos protegidos, cuidados, nos sentimos halagados de recibir estas invitaciones y seguro que vamos a llegar a México y platicar lo bonito de esta experiencia. Ojalá otros profesores se unan el próximo año, para que nos acompañen a vivir esto que nosostros estamos viviendo".

Explica que nos une la sangre latina, y los mexicanos, al igual que los cubanos, son muy cálidos. Esa ideología de nuestra presidenta, es como somos los mexicanos, que somos colaboradores, compatriotas. En México, si hay alguna tragedia, todos nos unimos y todos mandamos víveres, o se crean campañas para ir a limpiar la ciudad tras el paso de algún huracán, siempre los mexicanos nos unimos, y eso, es parte de lo que nuestra presidenta promueve".

Y no puede ser de otra forma, pues cubanos y mexicanos tenemos en común mucho más que la sangre latina. Si no, recuerden a la Lupe, esa hermosa mujer que hechizó a Almeida, al punto de que por siempre guardó ese " Rayito de luz, que me dieron tus ojos, linda guadalupana... ". Y son esas raíces comunes, y las experiencias que Paniagua contará sobre la realidad en Cuba, las que harán que el año próximo muchos de los amigos que hoy no pudieron venir, visiten a Cuba.

Ver además:

Razones para Avivarte (I): ¿Quien dijo que todo está perdido?