Para los amantes del ballet en Cuba, la manera más deslumbrante de cerrar 2025 fue presenciar las dos funciones en las que Marianela Núñez, la estrella argentina del Royal Ballet de Londres, y el cubano Patricio Revé, artista invitado de esa compañía, unieron sus destellos en el escenario.

Estas presentaciones, en el contexto del homenaje por el natalicio de la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, ofrecieron mucho más que técnica depurada y sonrisas radiantes: fueron la celebración de un sueño artístico cumplido y un diálogo de almas latinas a través de la danza, donde la emoción humana se elevó a la categoría de arte puro.

Para Marianela Núñez, bailar en Cuba era un sueño pendiente desde su primera visita con el Royal Ballet en 2009. Aunque pensó que nunca tendría la oportunidad de hacerlo ante un público al que cataloga como inteligente y conocedor, ahora lo vive como un anhelo realizado. Reconoció sentir una gran responsabilidad y nervios, pero afirmó que esa misma exigencia era su mayor estímulo.

“Es una maravilla. Saber que uno va a entrar al escenario y que el público va a estar ahí porque aman este arte”, declaró. Para ella, ese es el verdadero lujo. Al preguntarle por figuras como los bailarines Carlos Acosta (director del Birmingham Royal Ballet) y Patricio Revé, revela que comparten una manera especial de sentir la danza, afín a su propia esencia latina y humana, algo que la inspira y la hace sentir segura.

Foto: Marila Sarduy

De ellos destacó su calidez, seguridad y atención como partenaires. De la maestra Loipa Araújo, quien la ensaya desde que tenía 14 años, guarda un concepto invaluable. Para Núñez, el solo hecho de ser dirigida por una guía de tal calibre representa una riqueza única. Marianela —Nela, como también se le conoce— es primera bailarina del Royal Ballet de Londres y está considerada una de las grandes estrellas del ballet clásico contemporáneo.

En reconocimiento a sus excepcionales servicios a la danza, fue condecorada por el rey Carlos III del Reino Unido con la Orden del Imperio Británico (OBE). La crítica especializada ha elogiado su arte, destacando la ejemplaridad con que aborda las partes más difíciles del repertorio del siglo XIX, y describiéndola como una bailarina inteligente, cálida y de alto carisma escénico.

Sobre las galas de diciembre dedicadas a Alicia Alonso, reconoció la enorme responsabilidad que implica honrar a una leyenda que marcó la historia de la danza de manera increíble. Hizo hincapié en la importancia de reflexionar sobre cómo se creó ese legado: los estudios, la compañía, identidad y estilo único que surgió de ese proyecto.

Para Nela, no se trata solo de la fundación de una compañía, sino de la creación de una cantera que ha generado talentos con huella mundial. “Ustedes los cubanos deben estar muy orgullosos de todo lo logrado y del profundo cambio cultural que representa”, comentó. La danza en Latinoamérica es una hazaña persistente, un fenómeno que florece a pesar de las circunstancias.

Fue otorgado a la primera bailarina argentina del Royal Ballet de Londres, Marianela Núñez, el Premio Internacional Josefina Méndez, máximo reconocimiento que confiere la Asociación de Artes Escénicas de la Uneac “en atención a sus extraordinarios aportes al arte de la danza universal”. Foto: Ramsés Valdés Hatman

Desde esa realidad, Núñez expresa su orgullo por lo que se crea en la región, destacando cómo, pese a las dificultades, se sigue apostando por el arte. “No lo dejamos pasar, estamos ahí. Me pone orgullosa ver a bailarines latinos por el mundo representándonos, aunque sé que no es un camino fácil. Me gustaría que tuvieran aún más apoyo; se trata de rescatar lo bueno y lo positivo”.

—¿Hay algún personaje que le haya marcado?

—No podría definir uno en específico, ya que son muchos. Es una carrera de muchísimos años, y decir uno sería reducirla. Me siento afortunada de haber conocido gente increíble que me ha apoyado y dado oportunidades en el momento indicado.

“Es increíble ser visto como un humano, que alguien te mire y crea en vos, empezando por mis padres. “He vivido más tiempo en Londres que en Buenos Aires. Tengo dos hogares, lo cual es hermoso, pero mi vida adulta ha transcurrido allá, en la ciudad que me acogió hace 28 años. Entrar al Royal Ballet era mi sueño desde pequeña. Ellos me adoptaron como una más, y hoy es mi familia, mi casa.

“Cada mañana entro al teatro y le agradezco al universo. Ese es el lugar donde siempre quise construir mi carrera. Estar allí es un lujo. Quiero a cada persona del teatro. La mayoría me ha visto crecer como artista y como mujer. Les debo todo”.

— ¿Un mensaje final para los cubanos que han esperado con ansias?

— Muchísimas gracias. Siempre me mandan mucho cariño y me dan un apoyo inmenso. Pero, más que nada, quiero agradecerles por amar y apoyar la danza.

El próximo año será la 29. ª edición del Festival Internacional de Ballet de La Habana Alicia Alonso. Sobre una posible participación, Núñez destaca que la fecha suele coincidir con el inicio de la temporada del Royal Ballet, lo que se lo hace complicado, pero afirma con una sonrisa que “no bajará los brazos” (darse por vencido).

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