Basado en un entramado de mentiras y manipulaciones mediáticas, se pretende justificar lo que no es otra cosa que un castigo colectivo atroz contra todo un pueblo. Es cínico, profundamente cínico, culpar a las propias víctimas de semejante crimen: negarles alimentos, medicinas y recursos básicos mientras se les acusa de su propia desgracia.
Este cerco inhumano, acentuado ferozmente con cerco petrolero y la orden ejecutiva del 1 de mayo, no busca otra cosa que rendir por hambre y enfermedad a una nación que jamás han podido doblegar con toda la fuerza del imperio más poderoso de la historia.
El objetivo es claro: destruir la voluntad de un pueblo a través del sufrimiento físico y la desesperación. Que la potencia mundial más rica y armada tenga que recurrir al ensañamiento contra civiles para intentar imponer su voluntad es una vergüenza enorme para la política fracasada de los sucesivos gobiernos norteamericanos.
No es una estrategia, es un bochorno: la confesión de que, con todos sus recursos, no han podido vencer a un pequeño país que solo pide el derecho a vivir sin castigo.
(Tomado del perfil en Facebook de Roberto Morales Ojeda)
Ver además:
La Revolución cubana aboga por el desarrollo de su pueblo y la defensa de su soberanía

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