El origen de la emisora Radio Habana Cuba, la primera de ondas cortas con alcance internacional inaugurada oficialmente por el Comandante en Jefe Fidel Castro, el 1ro de mayo de 1961, está estrechamente vinculada al proceso revolucionario erigido a partir de Enero de 1959.
Transcurría el año 1961, había acontecido la invasión mercenaria por Girón, y la Isla era víctima de una férrea campaña de desinformación y falacias por medios occidentales de comunicación al servicio de Washington, ignominiosa tradición que aún persiste.
Los invasores habían sido entrenados y financiados por el gobierno estadounidense el cual trataba de justificar la agresión con burdos e inaceptables pretextos orientados a vulnerar la independencia de la Patria.
Desde entonces se sucederían decenas de operaciones CIA que laceraban soberanía y derechos humanos del pueblo cubano y su autodeterminación de no continuar siendo traspatio de los Estados Unidos que ya mostraba su profundo desprecio, -como sustentan hoy-, hacia ciudadanos latinoamericanos y de otras latitudes consideradas por sus administraciones, como entes de cuarta categoría en Desarrollo Humano.
Y ante tanta vileza y por la voluntad política del máximo líder de la Revolución de dar a conocer la verdad de Cuba, (nación amenazada, agredida de diversas formas y asediada con tentativas de aislarla con la anuencia de la desprestigiada Organización de Estados Americanos, OEA, instrumento al servicio de la Casa Blanca), se alzaría la voz de la Mayor de las Antillas, a través de la emisora RHC, que desde ese momento trasmitiría la obra y vida de la Revolución Cubana a favor de las mayorías, antes olvidadas por centros de poder oligárquicos y supeditados a gobiernos foráneos que extraían, sistemáticamente, la savia de nuestra tierra.
Comenzaron sus trasmisiones hacia el mundo en nueve idiomas; español, inglés, portugués, francés, creole, quechua, guaraní, árabe y esperanto, con alrededor de 30 horas diarias en sus inicios de programación, y aunque tiene fuerza noticiosa, dedica, además, importantes espacios a lo más representativo de la producción musical nacional. Y tiene en su haber una fonoteca de extraordinario valor patrimonial, orgullo de la emisora.
Y su programación llega a través de sus bandas internacionales de radiodifusión por ondas cortas, a territorios de América, Europa, África, Oriente Medio y por Internet desde su sitio Web, a significativos públicos.
Decenas de poblaciones de otras latitudes geográficas comenzaron a escuchar desde la Isla la voz de profesionales comprometidos con su pueblo, y de amigos del mundo que admiraron por su dignidad y patriotismo a los cubanos, y se sumaron a diseminar por todo el Universo posible, la obra de justicia social, silenciada y distorsionada por los enemigos de las naciones del Sur.
Luego de más de sesenta años, RHC, con limitaciones de recursos como todas las estructuras socioeconómicas del país por el criminal bloqueo de EE.UU., sigue reflejando y trasmitiendo temas de interés político, económico, social, cultural, científico y de diferentes ramas del conocimiento, y no solo de Cuba, sino de otros países, que no siempre son divulgadas sus raíces e identidades por los grandes medios del capital occidental.
Sus trabajadores siguen comprometidos con la defensa de la verdad y la Patria, esa que defienden con la palabra y prestos a continuar en su trinchera de ideas ante tantas mentiras y quebrantos del derecho internacional y humano protagonizado por la actual administración de los Estados Unidos que preside el magnate Donald Trump.
Resulta evidente que el dignatario norteamericano está muy mal asesorado y embaucado en acciones anticubanas por complacencia a representantes de la mafia cubano americana, esa que durante décadas viene lucrando con el negocio de la contrarrevolución y es profundamente corrupta, extremista e irracional, apoya el bloqueo, el terrorismo y las agresiones contra el noble y solidario pueblo cubano. Es un engendro del mal, presente generalmente en el sur de la Florida y cual no solo hace daño a los cubanos, sino, además, a los ciudadanos estadounidenses que apostan, mayoritariamente, por apropiadas relaciones de vecindad y comercio con Cuba.
Hoy, como ayer, Radio Habana Cuba es y seguirá siendo un bastión inexpugnable de proyección de la verdad, frente al hegemonismo mediático, inmoral, escaso en objetividad y plegado de falacias sobre quienes defienden la real paz, esa que se erige con independencia y desarrollo sostenible para todos sus ciudadanos, sin distinción de clase, raza y credo. No a la mentira, a los bloqueos e invasores de pueblos. La Patria se defiende de las injerencias e intervenciones foráneas. ¡Viva la Paz con justicia social!
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