Foto: Tomada del Facebook de Roberto Morales Ojeda

Si Cuba recibe petróleo, como cualquier otro estado del mundo, con acceso normal a ese combustible, su realidad puede transformarse. Las recientes 100 000 toneladas de crudo donadas por Rusia ya están siendo procesadas en la Isla, generando gasolina, diésel, fuel oil y gas licuado que se distribuyen por todo el país. Así, se hace evidente el alivio, aunque debido a la asfixia diseñada para quebrar a todo el pueblo, no es suficiente.

La logística lo confirma: camiones llevan combustible desde Cienfuegos hasta Guantánamo y occidente; ferrocarriles transportan fuel oil, diésel y gasolina hacia ambos extremos de la Isla; y buques abastecen la región oriental y la Isla de la Juventud, asegurando su generación eléctrica.

Los beneficios son inmediatos: el diésel y fuel oil alimentan plantas de motores, reduciendo apagones; la gasolina y el diésel, aunque limitados, mueven la economía y el transporte de cargas y pasajeros; el gas licuado sostiene hospitales, escuelas y centros de internamiento, además de permitir el llenado de cilindros domésticos para cocinar. Con petróleo como cualquier nación, Cuba muestra que puede estabilizar servicios vitales y mejorar la vida de su pueblo.

(Tomado del perfil en Facebook de Roberto Morales Ojeda)

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