En la historia de Cuba, sus jóvenes en diferentes épocas y contextos políticos y socioeconómicos han tenido un rol significativo. Y a partir de la Revolución Cubana, que abrió las posibilidades de desarrollo intelectual y cultura integral para todos sin distinción de clase, raza, ni credo, el papel protagónico en la construcción del modelo cubano orientado a mayor equidad y justicia social, lo tiene también la nueva generación, los pinos nuevos de Martí y Fidel.

La juventud estuvo presente en cada batalla contra los colonialistas españoles, y luego contra los bribones que durante la denominada “era republicana” sirvieron de traspatio y servilismo a los intereses foráneos, en detrimento de los nacionales.

La Generación del Centenario aglutinó a todos aquellos decididos a enfrentar los desmanes de la sanguinaria tiranía de Batista, la cual enlutó a miles de familias cubanas, además de potenciar la dependencia económica de Washington.

Logrado el triunfo revolucionario de 1959, liderado por el joven abogado Fidel Castro y sus seguidores de amplio espectro en cuanto a composición social: obreros, campesinos, intelectuales, poetas, médicos, etc., la juventud se involucró profundamente en el proyecto emancipador que se erigía.

Estuvieron en la primera trinchera contra el analfabetismo, campaña nacional que contó con la amplia participación de adolescentes y jóvenes que, sin dudar un instante, se sumaron al noble programa de erradicación de ese flagelo, entonces endémico en la Isla y toda Latinoamérica. 

Igualmente, han estado presente en todas las misiones y tareas a ella encomendada, la defensa de la Patria ante la invasión de Girón y decenas de agresiones, enfrentando, además, acciones terroristas organizadas por elementos contrarrevolucionarios patrocinados desde el sur de los Estados Unidos, con énfasis desde Miami.

Asimismo, están en múltiples frentes de la solidaridad internacional, la colaboración a otros pueblos que lo han precisado. También ante pandemias y desastres naturales son los primeros en sumarse a esos llamados de ayuda a nuestros compatriotas.

Y en la actualización del modelo económico, hoy son un importante baluarte en el proyecto, combatiendo también en disímiles circunstancias, el bloqueo económico comercial de EE.UU., que tiene record de extensión e ignominia.

No existe un programa socioeconómico del país en que no esté presente la juventud, pues como dijese el apóstol de la independencia de Cuba: “Es de jóvenes triunfar”. 

Y con la experiencia, y sapiencia de los patriotas veteranos de todos los tiempos, y la frescura de ideas y actividad juvenil de los muchachos y muchachas de hoy, se logrará vencer el asedio criminal impuesto por la Casa Blanca, al noble, y aguerrido pueblo cubano. Y sobre todo se impondrá la paz, pero con soberanía e independencia.

Otras informaciones:

Sobre ruedas, con Fidel: la juventud cubana desafía el bloqueo